Se quedó el Azteca cerca del lleno

O fallaron los cálculos o las presunciones de lleno en el Estadio Azteca fueron una estrategia para amedrentar hondureños.
O fallaron los cálculos o las presunciones de lleno en el Estadio Azteca fueron una estrategia para amedrentar hondureños.
 O fallaron los cálculos o las presunciones de lleno en el Estadio Azteca fueron una estrategia para amedrentar hondureños.
Estadio Azteca -
  • Al inicio del partido habían aproximadamente 70 mil espectadores

O fallaron los cálculos o las presunciones de lleno en el Estadio Azteca fueron una estrategia para amedrentar hondureños. A pesar de que la Federación Mexicana de Futbol presumió desde el miércoles pasado que los boletos se habían agotado, el inmueble de Santa Úrsula se quedó cerca de lucir repleto al inicio del partido entre el Tricolor y y la Selección Catracha. Varios huecos en el segundo piso de las cabeceras y en las esquinas evidenciaron que la afición Tricolor no estaba del todo convencida para volcarse y llenar el inmueble hasta en sus últimos rincones. Todavía una hora antes del silbatazo inicial habían entradas disponibles en el sistema Ticketmaster, de mil y 650 pesos, mientras los revendedores, termómetro para diagnosticar la expectativa para todo partido, se quejaban de la poca demanda de boletos. “Ya ves la lluvia y no hay nada, a esta hora ya hubiéramos vendido”, señaló una revendedora en el estacionamiento del Azteca desde cuatro horas antes del duelo. Aunque sabía de las advertencias del lleno, estos personajes recordaban que muchos de los boletos fueron regalados por la FMF. “Los daban comprando champús y cosas”, señaló otro comerciante, decepcionado porque el clima era otro factor que le frustraba el negocio. Aun así ofrecían boletos de General en 200 o 300 pesos (originalmente de 90), mientras que los de Especial Bajo los vendían en mil, cuando en taquilla costaban 600. Otro de sus inconvenientes era la presencia policiaca que, a diferencia de otras ocasiones en que parece actuar más como cómplice, esta vez provocaba el temor de los revendedores que aseguraban que ser remitidos al Juez cívico les costaba 2 mil 500 pesos. Aproximadamente 70 mil espectadores estuvieron en el Azteca desde el comienzo del partido. La lluvia se convirtió en un gran obstáculo, ya que en Santa Úrsula comenzó a llover desde aproximadamente las 17:00 horas. Dos horas y media después, trabajadores del inmueble quitaron la lona que cubría la cancha a pesar de que el aguacero persistía. Aunque el juego inició ya sin lluvia, el lleno a reventar se quedó en promesa.

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