Termina el Tri con 305 minutos de sequía

Tuvieron que pasar 360 días y 305 minutos para que la afición mexicana pudiera volver a gritar gol en su casa, el Estadio Azteca. La falta de gol se había convertido en una pesada losa para la...
Tuvieron que pasar 360 días y 305 minutos para que la afición mexicana pudiera volver a gritar gol en su casa, el Estadio Azteca. La falta de gol se había convertido en una pesada losa para la Selección Mexicana durante el Hexagonal Final.
 Tuvieron que pasar 360 días y 305 minutos para que la afición mexicana pudiera volver a gritar gol en su casa, el Estadio Azteca. La falta de gol se había convertido en una pesada losa para la Selección Mexicana durante el Hexagonal Final.  (Foto: Notimex, )
Estadio Azteca, Ciudad de México -
  • Oribe Peralta fue el encargado de acabar con la falta de gol en el Tri

Tuvieron que pasar 360 días y 305 minutos para que la afición mexicana pudiera volver a gritar gol en su casa, el Estadio Azteca. La falta de gol se había convertido en una pesada losa para la Selección Mexicana durante el Hexagonal Final de la CONCACAF y ante Honduras simplemente se acabó. Fue el 11 de septiembre del 2012 en duelo eliminatorio dentro de la Fase 3 en ronda de grupos que Javier Hernández marcó el último tanto en un partido oficial en la cancha del Estadio Azteca para la Selección Mexicana ante Costa Rica. “Chicharito” anotó de cabeza a los 61 minutos de partido y con ese tanto el Tri de José Manuel de la Torre consiguió uno de los seis triunfos con que terminó de manera perfecta aquella fase de la Eliminatoria rumbo al Mundial de Brasil 2014. Desde ese entonces la Selección Mexicana no había anotado en el coloso de Santa Úrsula, pues el último duelo de aquella ronda que disputó como local fue ante El Salvador pero en el Territorio Santos Modelo de Torreón. Tras ese gol, México había jugado ante Jamaica, Estados Unidos y Costa Rica dentro del Hexagonal Final y en todos los encuentros terminó con empate a cero goles. Fue hasta el minuto 6 del duelo ante Honduras que en una gran descolgada de Giovani dos Santos y un mejor pase del jugador del Villarreal, que  dejó solo a Oribe Peralta para simplemente empujar el esférico al fondo de las redes para regresarle la memoria a los casi 100 mil espectadores que colmaron el Estadio Azteca.