Le cantan al Tri '¡You're not going!'

En Estados Unidos, cuando el local verdaderamente juega como tal, el futbol se sigue de pie y bajo la guía incansable del sonido local.
En Estados Unidos, cuando el local verdaderamente juega como tal, el futbol se sigue de pie y bajo la guía incansable del sonido local.
 En Estados Unidos, cuando el local verdaderamente juega como tal, el futbol se sigue de pie y bajo la guía incansable del sonido local.  (Foto: Notimex)
Columbus Crew Stadium -
  • Obama apareció en las pantallas del estadio previo al inicio del juego para desearle suerte a la Selección de su país

La solemnidad la dejan para otra ocasión. En Estados Unidos, cuando el local verdaderamente juega como tal, el futbol se sigue de pie y bajo la guía incansable del sonido local.

Con el balón en juego y durante los 90 minutos, todo un catálogo de cánticos y porras es repasado ante la algarabía de un público que apenas dejó espacio para los verdes y que se emocionó desde el mensaje del Presidente, Barack Obama.

A pesar de que este país desde la mañana estaba al pendiente para escuchar el discurso del Mandatario en torno a los planes de la última guerra, Obama apareció en las pantallas del estadio previo al inicio del juego para desearle suerte a la Selección de su país, manifestar su gusto porque ésta recibiera al acérrimo rival y sus deseos por ver desde esta noche a Estados Unidos clasificado al Mundial.

Los fuegos artificiales durante el anuncio de la alineación local contrastaron con el ritual de la barra de los "American Outlaws", quienes desde su cabecera le daban la cancha a la espalda y gritaban “¡sucks!” en cada nombre Tricolor.

Como es costumbre en el béisbol, los estadounidenses no sólo se emocionaron con su himno ya que antes entonaron el "God Bless America".

Pero en medio del show había partido y durante el mismo apenas se llegaron a escuchar coros de aliento hacia el equipo mexicano, ya que la afición lució desperdigada por las tribunas, en un fiel reflejo de lo que era su equipo dentro del campo.

La desesperación de "Chicharito" al final del primer tiempo reclamándole quién sabe qué al árbitro y los pocas muestras de coraje de Fernando Arce y Héctor Moreno quedaron como las tristes estampas del último fracaso Tricolor.

Como clímax del espectáculo, la afición no sólo tuvo uno sino dos momentos. En cada uno de los goles, una gran cantidad de vasos de cerveza volaron por los aires, mientras el público se sentía ya en Brasil 2014, con más intensidad en los cánticos, los aplausos coordinados y el sentimiento para de paso cantarle al visitante no sólo el "¡Dos-a-cero!" sino también un “¡You’re not going!”.

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