Tiene 'Piojo' incomparable apoyo en Estados Unidos

Son poco más de dos meses los que lleva como Director Técnico del Tri y su carisma lo ha llevado a convertirse en el ídolo de la afición mexicana de cara a la Copa del Mundo de Brasil 2014, hasta...
Alamodome, San Antonio, Texas, Estados Unidos -
  • El tradicional traje de charro y los sombreros no faltaron en el Alamodome
  • Fueron sólo cinco grados los que se dejaron sentir a la hora del partido

Son poco más de dos meses los que lleva como Director Técnico del Tri y su carisma lo ha llevado a convertirse en el ídolo de la afición mexicana de cara a la Copa del Mundo de Brasil 2014.

Es Miguel Herrera el mismo hombre al que los aficionados, que se dieron cita en el Alamodome para el primer juego de preparación rumbo a Brasil 2014, hoy idolatran y lo colocan como el principal argumento para que la Selección Mexicana haga historia en la próxima Copa del Mundo incluso dedicándole una manta.

Y es que las alegrías que el "Piojo" dio al americanismo llegaron hasta Reynosa, Tamaulipas en donde los aficionados hicieron el viaje hasta San Antonio para apoyar al Tri, pero sobre todo a su entrenador, que con él en la banca, se atreven a pronosticar un gran Mundial.

"Con el ‘Piojo’ le ganamos a Camerún, empatamos con Brasil y a Croacia... a Croacia también le ganamos", aseguró muy confiado el aficionado.

"Con el ‘Piojo’ le ganamos a Camerún, empatamos con Brasil y a Croacia... a Croacia también le ganamos"

Los trajes típicos no faltaron pese al inclemente frío que se sintió en los alrededores del Alamodome llegando a los cinco grados con desavió de uno, fue un rival muy débil para el calor con el que se recibe al Tri en tierras norteamericanas en cada una de sus visitas.

El apoyo coreano no faltó en el inmueble texano y tampoco el apoyo al Tri con estilo "punk", pues para todos los gustos hay forma de alentar al combinado mexicano en su preparación a la Copa del Mundo.

Pese a los más de 50 mil boletos que ya se habían vendido previo al día del partido, la afición aprovechó los minutos previos al inicio del encuentro para llegar a las taquillas y comprar prácticamente los últimos que había en la zona más cara, cotizados hasta en 100 dólares.