Mexicanos aportaron el folclor en el Soldier Field

No sólo hubo trompos de pastor y taquizas particulares. También una Combi 62' convertida en futbolito.
Soldier Field, Chicago, Estados Unidos -
  • Varios aficionados mostraban pancartas en apoyo a Luis Montes
  • La entrada será de casi 60 mil aficionados

No sólo hubo trompos de pastor y taquizas particulares. También una Combi 62' convertida en futbolito.

Todo ese folclor significó la aportación de la afición mexicana para el partido entre el Tri y Bosnia en Soldier Field, el segundo de tres en la gira de preparación mundialista en Estados Unidos.

Desde varias horas antes del inicio del juego, las vialidades conformaron a saturarse con autos de gente vestida de verde, la cual fue gran mayoría en comparación con la balcánica, que intentó armar su fiesta con poco éxito.

A pesar de que en las calles de Chicago era fácil encontrar camisetas del equipo europeo, en el estadio los mexicanos se adueñaron del ambiente.

“A todos los niños nos gustaba jugar futbolito y ahora que tocó el Mundial en Brasil fue un sueño hecho realidad, tengo casi un año trabajando en la Combi”, explicó Caín Camacho, propietario del llamativo automóvil, quien relató que está por viajar a tierras mundialistas.

“Desde niño me gustó ser diferente a los demás, hacer piñatas, ser creativo, no solamente estar en la casa viendo televisión, y éste es el producto final”.

Gratis, el futbolito rodante estuvo disponible para quien quisiera organizar un breve partido, al tiempo que en el estacionamiento del estadio prácticamente a cada auto le correspondía una parrilla.

No faltó quien contrató una taquiza particular, como tampoco los bosnios que llegaban a  competir en cánticos con la banda mexicana.

Los patrocinadores del Tri fueron el complemento para animar a la afición verde, mientras que un grupo de bosnios intentaron hacer de un tráiler en azul y amarillo la sede de una fiesta con música balcánica a la que nadie llegó. Todo ello sucedía mientras el equipo mexicano ya se encontraba en el inmueble, con todo y Javier Aquino, quien difícilmente tendrá minutos esta tarde y el que para recuperar tiempo apareció en la cancha una hora y media antes del silbatazo inicial para trotar con el preparador físico Gíber Becerra.

Una hora antes del comienzo del duelo amistoso, los organizadores del encuentro anunciaron que los boletos para ver al Tri ante Bosnia se habían agotado, así que se espera una entrada de 60 mil aficionados en el Soldier Field.

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