Taclearon y esposaron a espontáneos mexicanos

Casi como emparrillado por los numerosos parches y el logo de los Jefes de Kansas City perceptible al centro, el terreno de juego se convirtió prácticamente en cancha de fútbol americano tras el...
Casi como emparrillado por los numerosos parches y el logo de los Jefes de Kansas City perceptible al centro, el terreno de juego se convirtió prácticamente en cancha de fútbol americano tras el silbatazo final del México-Paraguay.
 Casi como emparrillado por los numerosos parches y el logo de los Jefes de Kansas City perceptible al centro, el terreno de juego se convirtió prácticamente en cancha de fútbol americano tras el silbatazo final del México-Paraguay.  (Foto: Notimex)
Estadio Arrowhead -
  • El partido tuvo tintes violentos también en la cancha durante el partido

Casi como emparrillado por los numerosos parches y el logo de los Jefes de Kansas City perceptible al centro, el terreno de juego se convirtió prácticamente en cancha de fútbol americano tras el silbatazo final del México-Paraguay.

Tres espontáneos brincaron de la tribuna a la cancha para intentar llegar a los futbolistas, ante lo cual se encontraron con policías y elementos de seguridad privada que hicieron gala de sus mejores técnicas de tacleo.

Como si estuvieran por llegar a las diagonales, los fanáticos mexicanos resistían los jalones, los abrazos y los empujones, hasta ser controlados no sin contar con el apoyo de la grada, desde donde volaron centenas de vasos con líquido para bañar a los oficiales.

Por ello, cuando el estadio estaba casi vacío, sobre el césped seguían sentados y esposados por la espalda los tres aficionados, rodeados por policías.

Pero esas no fueron las únicas escenas ríspidas de la noche, pues dado el poco futbol en el primer tiempo comenzaron las patadas entre los seleccionados paraguayos y mexicanos.

Los ánimos comenzaron a derivar en empujones, como el que se llevó Javier Güémez por parte de Fidencio Oviedo y Lucas Barrios tras una falta sobre el primero. Sin embargo, fue Paraguay el que sacó el catálogo llanero como para intimidar a los inexpertos aztecas.

Una dura entrada sobre Raúl Jiménez puso de pie a la banca mexicana, donde el "Piojo" y sus auxiliares reclamaron, aunque luego hubo otro momento alevoso sobre el "Cata" Domínguez, además de la patada que Richard Ortiz le propinó a Melitón Hernández cuando ya guardaba entre las manos un centro que cachó en el área chica.

Más allá de esos incidentes, en las gradas durante el partido hubo fiesta en el primer piso del inmueble, pero silencio y desolación en la parte alta que sólo abrió una mínima parte para que el inmueble luciera a media capacidad.

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