Dos años del fallecimiento del Hijo del Perro ¿Qué ha cambiado?

Hace dos años falleció el Hijo del Perro Aguayo y poco ha cambiado en la lucha libre mexicana.

… Casi nada.

Hace dos años falleció el Hijo del Perro en Tijuana, tras un accidente durante una lucha, en esa ocasión se habló de muchas cosas, de mejoras para los luchadores, más seguridad, más trato, pero la realidad es que poco hay de eso.

Las cosas siguen relativamente igual, en muchos estados las comisiones se molestan en solo cobrar y aunque hay un examen médico en algunas arenas previo de signos vitales principalmente, eso no es una constante en todos lados, tampoco se sabe con certeza si un luchador llega con una lesión que pueda agravarse o causar problemas mayores.

Creo que antes de hacer una función se debe de buscar la seguridad de los luchadores y los asistentes. Las condiciones en los lugares donde se realizan los eventos siguen casi iguales, no veo que haya cambiado mucho, la exigencia de esas medidas de seguridad parece no ser importante para las autoridades que dan los permisos y solo en arenas construidas para eso tienen salidas de emergencias y servicios médicos, pero igual en algunos lados no llega ni un doctor para el evento.

Los luchadores no cuentan con un seguro médico cuando son independientes. Aquí sí es importante que se afilien al menos al Seguro Popular, para poder ser atendidos en caso de no contar con un seguro privado, pero aunque es gratis, parece que es algo que muchos minimizan y no son capaces de cumplir con ese pequeño requisito que podría ayudarlos mucho, la apatía gana.

Hace un año publiqué una entrevista con el Fantasma, presidente de la Comisión de Lucha Libre de la Ciudad de México, donde dice que todo sigue igual y también una nota con declaraciones de luchadores y dijeron lo mismo, un año después siguen muy vigentes, porque dos años después de la muerte dle Hijo del Perro, casi ha cambiado.

Las malas condiciones de trabajo de los luchadores parece ser un tema de moda, pero no es un tema de solo una empresa, sino del gremio, aunque es cierto que muchos están a gusto hay muchos que deciden abandonar la lucha porque no es un negocio rentable.

Ahora muchas promotoras hablan de buen trato, de mejores sueldos y respeto. Eso es bueno, pero nunca entenderé por qué no tomaron esa bandera desde antes, si no hasta que los luchadores en su salida de AAA dijeron las cosas. Pero bueno, sí espero que esto realmente sea un avance y que en las distintas promotoras y empresas las cosas empiecen a cambiar, porque sin luchadores no hay negocio.

Lo que sí ha cambiado es la promotora The Crash, la cual realizó la función donde falleció el Hijo del Perro. Tal vez se cuestiona mucho que se llevara al luchador en una tabla, pero pocos conocen que en la lucha anterior hubo varios lesionados y la camilla estaba ocupada, pero había médicos y paramédicos en la arena; para mí el error fue que se inició la lucha antes que uno de los cuerpos de emergencia estuviera presente.

Sin duda para la compañía fue un golpe muy duro, estuvieron sin hacer eventos un tiempo; sin embargo consiguieron levantarse, siendo conscientes que siempre estuvieron al pendiente de lo que pasó en ese momento con el Hijo del Perro.

Pero The Crash se pudo levantar y actualmente es una de las promotoras más fuertes en México y ha hecho que todos volteen a verla por diferentes cuestiones, la presencia de Konnan es una, pero también los nombres que está llevando y los combates que está presentando.

Las cosas no han cambiado del todo y aunque la esperanza se mantiene. Las cosas deben de cambiar para que los luchadores puedan hacer su trabajo. Siempre habrá riesgo al subirse a un ring, pero los gladiadores deberían poder estar tranquilos que tendrán apoyo en caso que algo les suceda y eso no siempre pasa.

Sin nada más que comentar, me despido.

Dudas, comentarios o si simplemente quieren platicar de lucha libre, les dejo mi twitter @apolovaldes

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