¿Qué ha cambiado tras la muerte del Hijo del Perro?

Las condiciones de trabajo de los luchadores no han cambiado tras la muerte del Hijo del Perro.
Ciudad de México -

Cuándo un luchador fallece siempre es motivo de tristeza, pero impacta más cuando esto sucede arriba del ring, algo que muy pocas veces ha pasado a nivel mundial, sin embargo cuando el Hijo del Perro murió dejó una enorme marca.

Me gustaría decir que las cosas han mejorado desde ese entonces, que el luchador ahora tiene más seguridad al subir al ring, pero esto no es así, como suele pasar con muchas cosas en México, las cosas se van olvidando y aunque en un principio se quiera mejorar lo que está mal, si no se hace en el momento todo queda en un simples palabras.

En Tijuana se hace una buena labor en cuestiones de seguridad, lo que sucedió con el Perro fue una serie de eventos desafortunados, sin embargo sí había médicos y ambulancias en el evento, desgraciadamente no fue suficiente para salvar la vida del luchador.

Pero a la fecha en todo el país hay eventos que se organizan sin supervisión de las comisiones, que se dan permisos sin realmente saber cómo se harán. rings en mal estado, lugares no acondicionados para eventos, ni qué mencionar de servicios médicos, que muchas ocasiones están ausentes y menos podemos contar con ambulancias. Eso en lugar de ser un requisito, casi siempre queda a consideración del promotor si decide llevar a alguien que sepa al menos primeros auxilios y si se hacen responsables de los luchadores si tienen un accidente. Esto es principalmente en territorio independiente, ya que en las empresas suele haber más control.

En redes sociales he visto eventos donde hay personas vestidas de luchadores, que hacen un pésimo desempeño sobre el ring, que pareciera que no llevan ni medio año entrenando. Me gustaría saber si tienen licencia, si la tienen ¿Quién se las dio? Si no la tienen ¿Quién los dejó subir?

En este caso es el trabajo de las llamadas comisiones que en muchos casos no hacen su labor de forma correcta, aunque hay excepciones, aunque además los promotores que contratan a quien cobra barato sin importar si saben hacer su trabajo.

Los luchadores están en constante movimiento, a la semana pueden estar en varios eventos, los que pueden irles acumulando lesiones. A comparación de empresas gigantes como WWE o NJPW, muchos siguen trabajando incluso con lesiones graves, porque no pasan por estudios cada cierto tiempo y la mayoría solo se los hace hasta que se siente mal, o deja de trabajar hasta que de plano sufren una lesión que le impide hacer un movimiento, pero en términos generales trabajan hasta que el cuerpo aguante. Esto es comprensible porque necesitan tener dinero, pero nadie está ahí para apoyarlos muchas veces cuando se lesionan o para cuidar de su salud.

Hace tiempo hubo una propuesta de ley para una comisión nacional, la cual ni siquiera se discutió porque significaba un presupuesto y pues no hay presupuesto para esas cosas. Desgraciadamente fuera de los luchadores en empresas grandes, los gladiadores independientes están desprotegidos y parece que así seguirá siendo.

Me da pena pensar que puede haber más accidentes como el que le quitó la vida al Hijo del Perro. Sé que cada semana hay decenas de funciones y no pasa nada, pero también sabemos un mal salto, una mala caída puede suceder en cualquier momento y quién sabe si donde suceda estén listos para lidiar con ello.

Hay mucho más que decir, pero por ahora creo que es suficiente… Nos leemos en la siguiente caída.

Dudas, comentarios o si simplemente quieren platicar de lucha libre les dejo mi twitter @apolovaldes

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas