Deportistas a la política; práctica fugaz y riesgosa

Deportistas a la política; práctica fugaz y riesgosa
 La mayoría de los deportistas en política pasan desapercibidos  (Foto: especial)
  • Los partidos aprovechan la imagen de los atletas, según especialista
Ciudad de México -

Analizado el saldo deportivo de Río 2016, ahora la pregunta es ¿quién será el próximo atleta en convertirse en político?

Olímpicos como Fernando Platas, Tatiana Ortiz, Jesús Mena e Iridia Salazar, o futbolistas como Cuauhtémoc Blanco, Carlos Hermosillo y Manuel Negrete son ejemplos de quienes se convirtieron en políticos, generalmente sin éxito.

“Estamos hablando de personajes (deportistas), que solo prestan su imagen para ganar elecciones o para legitimar un puesto en la administración pública”, aseguró Édgar Ortiz, politólogo de la UNAM.

Hermosillo dirigió la Conade entre 2006 y 2009, pero la dejó en medio de investigaciones por desvío de recursos, Jesús Mena sigue siendo señalado como uno de los responsables del fiasco olímpico y Blanco, quien según su declaración de bienes tiene nivel de estudios hasta la preparatoria, vive señalado por haber cobrado para convertirse en candidato para la alcaldía de Cuernavaca.

Ello se explica en la inexperiencia de los deportistas en ámbitos que no son suyos, según Ortiz Arellano.

“Como los políticos están pretendiendo mantener sus posiciones, se allegan de personajes externos que son admirados o respetados por la población, y los utilizan como escudos para seguir manteniendo estos cargos”, señaló.

Varios de los exatletas han llegado a ser Legisladores Federales, como Ana Gabriela Guevara, Iridia Salazar, Bernardo Segura y Felipe Muñoz, o regidores como Tatíana Ortiz, quien en 2014 fue investigada por presunto enriquecimiento ilícito.

Otros se han encargado de organismos deportivos estatales como Fernando Platas, Horacio de la Vega y María José Alcalá, además de los mencionados Hermosillo y Mena, mientras que otros dos han ocupado presidencias municipales: Blanco en Cuernavaca y Víctor Estrada en Cuautitlán Izcalli.

“El hecho de que sean exitosos en los deportes tampoco y en automático los acredita para que sean exitosos y que sean buenos funcionarios”, agregó Ortiz.

Según el especialista, muchos de los atletas aprovechan que la política significa recursos y dinero, como sucede con personajes de otros ámbitos.

“La política es nuestro país, desgraciadamente, se ha convertido en un negocio bien pagado, y para los deportistas y para cualquier otra personas puede ser muy atractivo”, agregó.

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