Deporte Mexicano: Claroscuros sin bases

El deporte mexicano no son medallas olímpicas, el deporte mexicano son bases de entendimiento, es educación, es un sistema que contruye ciudadania, cultura de la legalidad y hábitos de vida saludable.
Ciudad de México -

¿A dónde va el deporte mexicano después de Río 2016? Pasados los escándalos y la ratificación de Castillo al frente de la CONADE por un gobierno y un presidente que no tienen rumbo, el deporte mexicano hoy tiene muchas preguntas que hacerse pero sobre todo muchas cosas por resolver. Con un rompecabezas complicado, con federaciones llenas de opacidad y corrupción, sin una articulación verdadera al Plan Nacional de Desarrollo y para colmo, una industria escandalosamente futbolizada, el deporte mexicano es hoy uno de los sinsentidos más grandes del país.

Las críticas al director de la CONADE no han cesado, la percepción al igual que quien "dirige" el gobierno son altamente negativas. Es un hecho que en los principios de la comunicación la percepción se convierte en una realidad insoslayable, sobre todo cuando en el ejercicio de la función de una persona, comete actos no coherentes justamente con el cargo que desempeña y el tal Castillo, las cometió. En un acto (uno más) de impunidad, "pidio perdón" por sus errores y listo, no pasó nada, hasta lo ratificaron en el puesto. Desde su designación al frente de la CONADE el deporte mexicano sufrió no un revés sino una humillación. Su figura carga con una percepción muy negativa por lo hecho en el Estado de México y como comisionado en Michoacán, cuya cereza en el pastel ha sido el injusto encarcelamiento del Doctor José Manuel Mireles, uno de los fundadores de las autodefensas en Michoacán.

Criticas van, criticas vienen, pero no se han generado propuestas concretas que generen un gran consenso nacional alrededor del deporte. ¿Dónde están las universidades preparando seminarios, pensando el deporte y analizando la situación de qué es lo que pasa? ¿Dónde están las grandes agencias de investigación de mercados generando procesos de pensamiento y datos para proponer una mejor toma de decisiones al respecto? ¿Dónde están esos medios de comunicación esquizofrénicamente futbolizados para también subirse a las propuestas para mejorar esto? ¿Acaso los patrocinadores (también esquizofrénicos alrededor del futbol) no tienen o generan la suficiente información y datos para pensar más allá del futbol, y ser generosos con otros deportes para apoyarlos? ¿Dónde están las fundaciones y las organizaciones de la sociedad civil para re-pensar el deporte mexicano?

Si vemos que la CONADE, que la SEP, que el COM, no generan transversalidad en el conocimiento deportivo para que el resto de la sociedad mexicana pueda plantearse preguntas y resolver juntos este gran tema estratégico nacional, entonces que sean distintos actores de la sociedad mexicana quienes puedan aportar y, en su caso, reconstruir el bombardeado deporte mexicano.

El deporte mexicano no son medallas olímpicas, el deporte mexicano son bases de entendimiento, es educación, es un sistema que contruye ciudadania, cultura de la legalidad y hábitos de vida saludable. Si eso se resuelve, podemos estar pensando en un segundo paso en mejorar las estructuras del alto rendimiento. Ojo, esto no lo van hacer ni CONADE ni la SEP. Insisto en que estas grandes propuestas salen de las universidades y muchos organismos de la sociedad civil organizada. Empecemos por el principio.

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