Deporte para la paz

En tiempos donde muchos contextos hablan de guerra y hacen la guerra, es importante hacerse la pregunta si el deporte realmente es un vector para para la paz.
Ciudad de México -

Desde el 2002, la UNICEF ha creado documentos que avalan al deporte como un vector de paz. En tiempos donde muchos contextos hablan de guerra y hacen la guerra, es importante hacerse la pregunta si el deporte realmente es un vector para para la paz.

El informe del grupo de trabajo interinstitucional para el desarrollo y el deporte creado en el 2003, contempla cinco ejes fundamentales para que existan las condiciones de paz a través de la educación, la tecnología, la cultura y el deporte, estos son: equidad de género, desarrollo educativo, inclusión social, desarrollo sustentable en la ecología, generación de leyes equilibradas e integración de las ciudadanías.

Para muchas personas y organizaciones, el deporte desarrolla automáticamente escenarios propicios para la paz. Lo interesante es saber si realmente existen los escenarios adecuados para ello. El último año ha sido particularmente difícil para las instituciones y las estructuras legales del deporte. Tanto FIFA como el COI están bajo el escrutinio del mundo con funcionarios encarcelados o detenidos en detrimento de su credibilidad. La percepción de que son organismos que promueven los valores y la paz, está en entredicho. La corrupción en el deporte genera violencia simbólica y eso es inaceptable para muchas personas. Entonces, ¿qué entendemos por la paz a través del deporte?

El deporte se enmarca dentro de la cultura de la legalidad y el respeto a las leyes y reglamentos que lo rigen, así como los códigos de ética que tanto profesa. ¿Cómo podemos pensar que las distintas federaciones a nivel nacional o internacional promuevan al deporte como un vector pacificador si también entran en espirales de corrupcion, opacidad u oscurantismo para operar? La paz en el deporte tiene que ver con el establecimiento políticas públicas que van desde la educación, las horas de activación física, una buena comunicación entre muchas instituciones desde deportivas, políticas, religiosas y de la sociedad civil organizada. Una buena planeación y aplicación de la ciencia en proyectos de desarrollo comunitario y diálogo con municipios y sociedad civil, son una buena forma para lograr los primeros pasos para que haya paz a través del deporte.

No olvidemos que el deporte espectáculo es una idea capitalista que desarrolla un alto índice de competencia y por lo tanto, muchos ingresos. El deporte profesional está hecho para entretener y ganar dinero. En el sistema capitalista, el deporte está destinado a darle la espalda a la paz porque su enfoque es otro y los negocios llevan una carga de violencia simbólica muy fuerte, por la naturaleza económica que los rige. Imposible por tanto, hablar de paz como un vector pacificador. Pero, ¿nos vamos a quedar en ese reduccionismo de los imposibles o vamos construir acuerdos para la paz a través del deporte?

El informe del grupo de trabajo de la UNICEF para el desarrollo y la paz a través del deporte, contempla un capítulo sobre ocio y recreación importante para desarrollar un sentido que eficiente una práctica deportiva ordenada y equilibrada. Es decir a partir de plataformas de que clarifiquen las mentes de futuros deportistas profesionales que adquieran valores verdaderamente pacificadores, a partir de un desarrollo holístico, que forme mente y cuerpo. Así, en cuanto llegue al profesionalismo y aunque esté metido en un sistema lleno de violencia simbólica como lo es el deporte-espectáculo, tendrá un comportamiento ético y adecuado en las canchas, pistas y arenas donde se presente.

El diálogo y el acercamiento de las estructuras deportivas con los entes de la sociedad civil puede abrir una ventana para la paz. Generalmente están ligadas al poder y dan la espalda a la ciudadanía. Construir una estructura social sana y mentalmente, nos da la visión para creer que el deporte sí puede construir paz.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas