2007: Los Medias Blancas hacen borrón y cuenta nueva

Pregúntele a Ozzie Guillén que sintió al mirar los playoffs por televisión el año pasado y el parador en corto venezolano de los Medias Blancas de Chicago contestará que fue el momento más amargo.
 Pregúntele a Ozzie Guillén que sintió al mirar los playoffs por televisión el año pasado y el parador en corto venezolano de los Medias Blancas de Chicago contestará que fue el momento más amargo.

MEDIOTIEMPO | Agencias8 de Marzo de 2007

  • "Duele cuando tienes un equipo del cual estabas muy confiado y luego te quedas fuera"

Pregúntele a Ozzie Guillén que sintió al mirar los playoffs por televisión el año pasado y el parador en corto venezolano de los Medias Blancas de Chicago contestará que fue el momento más amargo.

"Duele cuando tienes un equipo del cual estabas muy confiado y luego te quedas fuera", señaló el parador en corto venezolano.

Lo menos que se esperaban los Medias Blancas en el 2006, al año siguiente de ganar su primera Serie Mundial desde 1917, era quedar marginados de la Postemporada.

Después de todo habían retenido al mismo núcleo, el cual reforzaron al contratar al toletero Jim Thome en su alineación y al abridor puertorriqueño Javier Vázquez para la rotación.

Quedaron con récord de 90-72 y terminaron terceros en una División Central de la Liga Americana, que tuvo a dos representantes en los playoffs.

Un sensible declive en la efectividad de sus lanzadores fue el factor principal que los condujo al abismo.

La consigna para el 2007 es borrón y cuenta nueva.

Se hubiese esperado un remezón importante, pero los cambios fueron casi imperceptibles.

Algunos prospectos ahora forman parte del equipo grande y Darin Erstad ha llegado como póliza de seguro en los jardines, aunque el guardabosque central arrastra más lesiones que carreras en los últimos años. Eso fue todo.

El talón de Aquiles de Chicago no es ningún secreto: pitcheo, pitcheo y más pitcheo.

El contraste del desempeño de sus abridores entre 2005 y 2006 fue notable. La efectividad de su rotación en el año que ganaron el Clásico de Otoño fue de 3.61, la tercera mejor en las mayores. La cifra se disparó a 4.61 la pasada campaña, 21 entre 30 equipos.

Mark Buehrle y José Contreras declinaron sensiblemente tras la pausa por el Juego de Estrellas, en el que redondearon una marca de 33-41.

Buehrle se fue de 3-7 con 6.44 de efectividad y cerró en 12-13, mientras que el cubano Contreras acabó con 4-9 tras arrancar el año 9-0.

Tampoco ayudó un bullpen poco fiable, sobre todo para el relevo medio, donde Neal Cotts y Cliff Politte fueron la sombra del año previo y acabaron dados de baja.

El equipo ahora cuenta con Mike MacDougal como preparador para Bobby Jenks, su corpulento taponero.

Aunque se apuntó 41 rescates, los Medias Blancas están muy pendientes de los problemas de peso de Jenks, quien coqueteó con las 300 libras sobre el final de la campaña.

Buehrle, Contreras, Vázquez (11-12, 4.84) y Jon Garland (18-7, 4.51) se mantienen en la rotación, cuyo nuevo rostro será Gavin Floyd (4-3, 7.29), a quien obtuvieron dentro del canje por el venezolano Freddy García con los Filis de Filadelfia.

Se presagiaba que tarde o temprano los Medias Blancas se iban a desprender de uno de sus abridores, pero el canje de Brandon McCarthy a Texas tomó a muchos por sorpresa, ya que éste se había cotizado como un prometedor brazo.

El botín a cambio de García y McCarthy fue un par de prospectos, indicativo que el equipo está pensando a largo plazo.

Hay algo de incertidumbre, ya que varias fichas importantes podrían jugar su último año. Tal es el caso de Buehrle, el jardinero derecho Jermaine Dye y el intermedista japonés Tadahito Iguchi, todos con contratos que expiran al final de la Temporada.

En lo que los Medias Blancas no se van a complicar es para fabricar carreras.

El designado Thome, el inicialista Paul Konerko, el antesalista Joe Crede y Dye son artilleros capaces de disparar 30 jonrones con los ojos cerrados.

La vuelta a la Liga Americana fue lo mejor para Thome (.288, 42, 109), recobrando su potencia. Además, Konerko (.313, 35, 113) mantuvo su sólido nivel y Crede (.283, 30, 84) es un antesalista que no recibe mucho crédito.

Pero este es un equipo que adolece de hombres que se embasen con frecuencia.

En teoría, Scott Podsednik sería ideal para ello. Pero el promedio del primero en el orden descendió 29 puntos para quedar en .261 y se robó 40 bases tras conseguir 59.

Podsednik se perderá las primeras semanas a causa de una operación de hernia y Erstad no es garantía, ya que se operó el tobillo y apenas conectó para .221 en 40 juegos el año pasado.

Erstad también podría quitarle la titularidad al jardinero central Brian Anderson, quien en su año de novato bateó para .192 en la primera mitad y para .257 en el complemento.

Tanto Anderson como Podsednik necesitan acercarse un poco a la producción de Dye, su otro colega en los jardines, que conectó para .315 con 44 jonrones y 120 remolcadas.

Las piezas complementarias son Iguchi (.281, 18 jonrones y 67 remolcadas), establecido como segundo en el orden y el recio receptor A.J. Pierzynski (.295, 16, 64).

Algo más de duda suscita el torpedero Juan Uribe, quien pasó el receso metido en líos judiciales en la República Dominicana. Pegó 21 jonrones y remolcó 71 carreras, pero su promedio fue un flojo .235.

[AP][foto: AP]

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