¿Podrá Clemens salvar a los Yanquis?

Era algo indiscutible. Los Yanquis tenían que tomar correctivos en su pitcheo y lo han hecho con un efecto impactante en cuanto a lo inesperado y circunstancias del anuncio.
 Era algo indiscutible. Los Yanquis tenían que tomar correctivos en su pitcheo y lo han hecho con un efecto impactante en cuanto a lo inesperado y circunstancias del anuncio.

MEDIOTIEMPO | Agencias7 de Mayo de 2007

  • Las lesiones mermaron a la novena de Joe Torre

Era algo indiscutible. Los Yanquis tenían que tomar correctivos en su pitcheo y lo han hecho con un efecto impactante en cuanto a lo inesperado y circunstancias del anuncio.

A punto de cumplir los 45 años, Roger Clemens está de vuelta en Nueva York, el equipo que en 1999 lo adquirió de Toronto y luego lo vio partir tras la Serie Mundial del 2003.

Los Yanquis apenas están saliendo de un Abril para el olvido, en el que cerraron con un saldo de 9-14 para caer brevemente en la cola del Este de la Liga Americana.

La razón del bajón no es ningún misterio: una epidemia de lesiones que afectó a casi todos sus principales abridores como Mike Mussina y Chien-Ming Wang.

Además, Andy Pettitte, Kei Igawa y una tropa de novatos que entró como remiendo no lograban pasar más allá del quinto inning.

Y el colmo fue el pasado martes, cuando su cotizado prospecto Phil Hughes sufrió una dolencia en un muslo cuando lanzaba un partido sin hits en Texas.

Una rotación desencajada o llena de incóngnitas sólo le presagabia más dificultades para los Yanquis, particularmente si los Medias Rojas de Boston, sus enconados rivales de división, derrochan talento en ese departamento.

"A ellos le urgía tener pitcheo, así que fue una buena selección", dijo David Ortiz, el bateador designado de los Medias Rojas.

Fue un comentario cargado con un tono de ironía por estar al tanto que Boston también tenía en la mira al "Rocket", ya que ese fue el equipo donde militó en sus primeras 13 temporadas y en el aspecto sentimental lucía bien poner fin a su carrera donde comenzó.

"Ellos lo necesitan más que nosotros", añadió el toletero dominicano.

Y tiene mucha razón.

Lo más importante de la adquisición de Clemens es que inmediatamente permite a los Yanquis sentir que están en condiciones de darle pelea a Boston, que amanecieron el lunes con una ventaja de más de cinco juegos sobre Nueva York.

Los Medias Rojas tienen a Curt Schilling (4-1) de vuelta por sus fueros, Josh Becket (6-0) aún no conoce la derrota, Daisuke Matsuzaka (3-2) cada vez suma confianza en su primer año en las mayores y el nudillero Tim Wakefield (3-3) luce rejuvenecido.

El dominicano Julián Távarez (1-3) no lo ha hecho mal como quinto y en las menores tienen en espera al prometedor Jon Lester.

Pero los Yanquis ya tienen armas para responder. Clemens; su amigo Pettitte; Mussina; y Wang, quien el sábado coqueteó con un juego perfecto, arman un cuarteto más que sólido.

Hay voces que dicen que Pettitte y Mussina ya no son los mismos de antes, pero la experiencia de ambos no puede ser descartada.

En Clemens, los Yanquis tendrán otra vez al pitcher que ha ganado siete premios Cy Young.

"Roger Clemens tiene trayectoria de ganador y campeón, y alguien con quien se puede contar para que esta sea una temporada de la cual todos los fanáticos de los Yanquis pueden estar orgullosos", dijo el propietario George Steinbrenner. "El único objetivo de este equipo es ganar la Serie Mundial".

Los Yanquis pagarán un precio elevado por ello: 28.000.022 millones de dólares. Los dos últimos dígitos se refieren a su número de uniforme que Robinson Canó había cedido al comenzar la campaña.

Tomando en cuenta que estaría listo para subirse al montículo en un juego oficial dentro de un mes, Clemens podría realizar unas 22 aperturas por lo que el equipo estaría pagándole más del millón por salida.

¿Lo vale?

En estos momentos los Yanquis no están para ser conservadores. El viernes, por ejemplo, su potente ofensiva anotó 11 carreras y acabó perdiendo ante Seattle.

No por nada los fanáticos de los Yanquis gritaron eufóricos cuando Clemens anunció su regreso en pleno juego el domingo.

Clemens tiene 45 años, pero tiene fama de ser un deportista que se prepara como nadie.

Su récord de la pasada temporada con los Astros de Houston no impresiona mucho: 7-6 en 19 aperturas y 2.30 de efectividad. Sólo una de las victorias fue contra equipos con marca arriba de .500 y perdió en sus dos salidas ante rivales de la Liga Americana.

Pero tiene el atenuante que Houston fue un equipo que acabó con el promedio de bateo más bajo de la Liga Nacional (.255).

Eso no será problema en Nueva York, donde lo que sobran son los artilleros dentro de una alineación que incluye a Alex Rodríguez, Derek Jeter, Hideki Matsui y Bobby Abreu.

"Que a nadie le quepa duda. He vuelto para hacer lo que ellos saben hacer aquí con los Yanquis, y eso es ganar campeonatos", afirmó Clemens. "Todo lo demás es fracaso".

[AP][foto: AP]

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