A las puertas del Salón de la Fama, Gwynn piensa en los grandes

A medida que se acerca su inmortalización el fin de semana en el Salón de la Fama, Tony Gwynn piensa más en sus inicios en el béisbol y las lecciones de las leyendas del pasado.
A medida que se acerca su inmortalización el fin de semana en el Salón de la Fama, Tony Gwynn piensa más en sus inicios en el béisbol y las lecciones de las leyendas del pasado.
 A medida que se acerca su inmortalización el fin de semana en el Salón de la Fama, Tony Gwynn piensa más en sus inicios en el béisbol y las lecciones de las leyendas del pasado.

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Julio de 2007

  • Gwynn se hizo amigo del legendario Ted Williams en el Juego de Estrellas de 1992

A medida que se acerca su inmortalización el fin de semana en el Salón de la Fama, Tony Gwynn piensa más en sus inicios en el béisbol y las lecciones de las leyendas del pasado.El ex astro de los Padres de San Diego, cuyo swing zurdo le hizo uno de los mejores bateadores en la historia de las Grandes Ligas, es además uno de sus jugadores más humildes."Pienso que la magnitud de esto me está golpeando ahora, porque todas las noches me cuesta trabajo dormir, y todos los días tengo que escribir algo", dijo Gwynn. "Yo tengo muchas ganas de que llegue ese día, pero también me muero de miedo".Su recorrido de orientación por Cooperstown, donde está el Salón de la Fama, hace varias semanas, le dio una idea de en lo que se está metiendo.Allí vio el guante de Jackie Robinson, sostuvo el bate de Babe Ruth, leyó la placa en honor a Walter Johnson."Sí, me hubiese gustado haber jugado contra él o Babe Ruth o cualquiera de ellos", dijo Gwynn, que se ganó su puesto en la historia con 3.141 hits, ocho coronas de bateo y un promedio de .388 en 20 campañas, todas con los Padres."Parte de lo que me gusta del Salón de la Fama es simplemente imaginar lo que habría sido jugar contra Lou Gehrig o Jackie Robinson o cualquiera de ellos, y saber que uno va tener una placa allí, donde ellos tienen sus placas, no puede ser mejor".Gwynn creció en el área de Los Angeles y vio a futuros miembros del Salón pasar por el Estadio de los Dodgers, como Hank Aaron, Roberto Clemente, Mike Schmidt y Richie Allen.Más tarde, jugó contra algunos de ellos y nunca dejó de hacerles preguntas.Gwynn se hizo amigo del legendario Ted Williams en el Juego de Estrellas de 1992. Durante años después de ese encuentro los dos hablaron y hablaron de bateo cada vez que se reunían. Fue Gwynn quien ayudó a sostener a Williams cuando éste se aprestaba a hacer el primer lanzamiento ceremonial del Juego de Estrellas de 1999 en el Fenway Park, en Boston.Gwynn pudo haberse convertido en el primer pelotero desde Willimas en batear .400 en una campaña si no hubiese ocurrido la huelga del béisbol en agosto de 1994. El jardinero de los Padres estaba bateando .394 en ese momento.Gwynn no reveló mucho de lo que va a decir en su discurso al ingresar al Salón de la Fama, pero va a honrar a varios de los miembros que estarán sentados en el podio."Muchos de ellos me ayudaron más de lo que piensan, porque yo siempre estaba haciéndoles preguntas. Siempre lo hice porque yo quería mejorar, y pensaba: ';Déjenme preguntarle a Rod Carew, a Mike Schmidt, Ozzie Smith, Willie Mays, Hank Aaron'; ".[AP][foto: AP]

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