Mejor disfrute la lluvia de récords ahora

No hay nada cómo el libro de récords para que el béisbol de las Grandes Ligas se sintonice con su pasado.
No hay nada cómo el libro de récords para que el béisbol de las Grandes Ligas se sintonice con su pasado.
 No hay nada cómo el libro de récords para que el béisbol de las Grandes Ligas se sintonice con su pasado.

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Agosto de 2007

  • Rodríguez, Glavine y Bonds lograrán sus cometidos

No hay nada cómo el libro de récords para que el béisbol de las Grandes Ligas se sintonice con su pasado.

Pero ninguno de los tres hombres que estaban a un paso de alcanzar hits la noche del martes fue capaz de cumplir con la formalidad, en una muestra de lo difícil de lo que podrá ser para quien vienen detrás.

La del martes era una noche que asomaba como mágica, pero Alex Rodríguez fue el primero en quedarse corto en su objetivo de disparar el jonrón 500 de su carrera. Pero sus Yanquis de Nueva York se dieron gusto ante los Medias Blancas de Chicago al conectar ocho vuelacercas para igualar un récord de la franquicia.

"Hicieron historia, pero no la que querían", dijo el inicialista de Chicago Paul Konerko.

Tampoco se pudo dar en Milwaukee, donde Tom Glavine dejó a sus Mets con ventaja de una carrera sobre los Cerveceros. Su victoria 300 estaba al alcance de la mano hasta que su bullpen le malogró la oportunidad.

"No puede mentirles. Yo hubiese deseado que esto acabase ya", indicó Glavine tras el partido.

Y la noche acabó de desinflarse en Los Angeles, donde Barry Bonds no pudo alcanzar a Hank Aaron por el récord histórico de jonrones.

El béisbol ya tuvo esta temporada un día en el que se alcanzaron un par de hitos. Hace apenas un mes, Craig Biggio llegó a los 3.000 hits y Frank Thomas disparó su jonrón 500.

Rodríguez, Glavine y Bonds lograrán sus cometidos en los próximos días, y cuidado que simultáneamente.

Pero habrá tener mucha suerte para que gestas de ese tipo se vuelvan a producir.

Las Grandes Ligas están sobre el límite de una era especial, sobre todo si el programa antidrogas resulta lo suficientemente efectivo como se pregona.

Y una vez que Bonds rebase a Aaron, y que Rodríguez eventualmente supere a ambos, el béisbol no podrá ver cifras de jonrones que se acerquen a la producción de los últimos 10 años.

Y podrán pasar 20 años hasta que alguien pueda emular a Glavine, una proeza que le tomó precisamente 20 temporadas.

Greg Maddux, ex compañero de Glavine con los Bravos de Atlanta, fue el último pitcher en llegar a los 300 triunfos, en 2004. Ello fue al año siguiente que Roger Clemens completó la hazaña, al acabar con una sequía de 13 y que se remontaba a Nolan Ryan.

Los únicos tres candidatos con posibilidades de emular a Glavine en un corto plazo son Randy Johnson (284 victorias), Mike Mussina (245) y Pedro Martínez (206). Pero todos afrontan ya sea una avanzada edad, lesiones o las dos factores al mismo tiempo.

Cualquier lista de pitchers que podría llegar a las 300 en la próxima década debe incluir a Johan Santana, C.C. Sabathia, Roy Oswalt y quizás a Carlos Zambrano.

Pero muchos grandes del montículo se quedaron cortos, como fue el caso de Sandy Koufax, Bob Gibson, Bob Feller y Whitey Ford. Ello demuestra que la longevidad de un lanzador es algo igual de anormal que un talento fuera de serie.

Los jonrones, por otra parte, han sido pan de cada día en la última década, cortesía de la construcción de estadios con dimensiones más chicas, la merma en la calidad de los pitchers, bates con una madera más sólida y la ayuda de drogas para mejorar el rendimiento.

A-Rod se perfila como el tipo de jugador que podría restaurarle la credibilidad al récord de jonrones. Apenas cumplió los 32 años, edad en la que Bonds llevaba 200 jonrones menos.

Al igual que Aaron, Rodríguez ha sido un modelo de regularidad, al promediar 42 jonrones en sus primeras 10 campañas. El cálculo es que podría rebasar a Bonds dentro de 10 años.

Thomas pegó su jonrón 500 este año, y además de A-Rod, Jim Thome (489), Manny Ramírez (488) y Gary Sheffield (478) son quienes están más cerca de alcanzar la cantidad. Antes de esta temporada, sólo dos veces en la historia se produjo que más de un jugador alcanzaran el hito en el mismo año, y la última fue en 1971.

El béisbol evoluciona todos los días. Ya no se ven los bateadores musculosos de hace poco y hay menos batazos de vuelta completa.

Pero los récords se hicieron para romperse, y hay que disfrutar la experiencia mientras dure.

[AP][foto: AP]

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