Tom Glavine alcanza victoria 300

Un total de 300 victorias puede garantizarle a un lanzador su boleto de ingreso al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.
Un total de 300 victorias puede garantizarle a un lanzador su boleto de ingreso al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.
 Un total de 300 victorias puede garantizarle a un lanzador su boleto de ingreso al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.

MEDIOTIEMPO | Agencias6 de Agosto de 2007

  • Glavine tiene el número que define la grandeza entre los lanzadores

Un total de 300 victorias puede garantizarle a un lanzador su boleto de ingreso al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.

Una de las razones por las que Tom Glavine deberá hacer el viaje es su durabilidad, pues nunca ha estado en la lista de lesionados en una carrera que dio comienzo en 1987.

No se apoya en una poderosísima bola de velocidad para dominar a los bateadores y no desgasta su brazo. En vez de ello, suele buscar las esquinas exteriores con una mezcla de lanzamientos y velocidades.

Más recientemente, el zurdo de 41 años trabajó con el entrenador de lanzadores de los Mets, Rick Peterson, para alterar su manera de lanzar y su secuencia de lanzamientos, lo que dificulta el trabajo de los bateadores.

De una manera muy similar a Greg Maddux, su ex compañero de equipo con los Bravos de Atlanta y el último serpentinero antes que él en llegar a los 300 triunfos, Glavine es un jugador completo. Su capacidad deportiva no se restringe únicamente al béisbol pues también fue seleccionado por los Kings de Los Angeles, de la Liga Nacional de Hockey sobre hielo estadounidense.

También puede cubrir muy bien su posición como filtrador y puede batear bien, lo cual demostró el domingo por la noche en la victoria de los Mets por 8-3 sobre los Cachorros, en el partido que lo llevó al club exclusivo de las 300 victorias.

En ese partido, Glavine conectó un sencillo productor, un sacrificio y una rola para avanzar a un corredor, y obtuvo un boleto. Esto es una gran ventaja, sobre todo en la Liga Nacional donde ha jugado toda su carrera.

El béisbol ha evolucionado desde que Glavine debutó con los Bravos hace dos décadas. Las rotaciones de cinco lanzadores son una práctica común y hay relevistas especializados en la liga, lo que reduce el número de aperturas.

Por ello, es posible que Glavine sea el 23ro y último integrante del club de las 300 victorias.

Randy Johnson, de los Diamondbacks de Arizona, quien está sin jugar por problemas en la espalda, tiene casi 44 años, y a pesar de que tiene 284 victorias, la cifra mágica de las 300 victorias podría ser alcanzada por el zurdo.

"No estoy diciendo que quiero ser el último. Me gustaría que alguien más experimente esta sensación de logro", dijo Glavine después de llegar a las 300 victorias en su segunda oportunidad.

Glavine dice que hace 20 años nadie imaginaba que alcanzaría este hito, así que podría aparecer otro lanzador que combine tanto talento, salud, durabilidad y longevidad.

Pero no parece probable.

El yanqui Mike Mussina, de 38 años, ganó su partido número 246 el fin de semana pasado.

"Faltan cincuenta y tantos", dijo. "No, no creo que juegue tanto tiempo".

Glavine tiene un título en la Serie Mundial -fue el jugador más valioso de la serie que los Bravos ganaron a los Indios en 1995-, dos premios Cy Young, cinco temporadas de 20 victorias, 10 juegos de las Estrellas y toneladas de respeto en todas las ligas.

Esta temporada lleva 10 triunfos y los Mets están primeros. Glavine tiene el número que define la grandeza entre los lanzadores.

[AP][foto: AP]

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