¿Cuál es el precio por Johan Santana? El que sea

Ponerse a meditar demasiado sobre el "precio" que se debe desembolsar por los servicios de Johan Santana es una pérdida de tiempo, y los Yanquis de Nueva York no deberían andarse por las ramas.
Ponerse a meditar demasiado sobre el "precio" que se debe desembolsar por los servicios de Johan Santana es una pérdida de tiempo, y los Yanquis de Nueva York no deberían andarse por las ramas.
 Ponerse a meditar demasiado sobre el "precio" que se debe desembolsar por los servicios de Johan Santana es una pérdida de tiempo, y los Yanquis de Nueva York no deberían andarse por las ramas.

MEDIOTIEMPO | Agencias29 de Noviembre de 2007

  • Escasos equipos tienen los recursos para esa inversión

Ponerse a meditar demasiado sobre el "precio" que se debe desembolsar por los servicios de Johan Santana es una pérdida de tiempo, y los Yanquis de Nueva York no deberían andarse por las ramas.

El as venezolano vale de sobra el riesgo de un contrato a largo plazo que podría superar los 100 millones de dólares y un botín de algunos de los más preciados prospectos de una organización.

Escasos equipos tienen los recursos para esa inversión y en la práctica apenas un puñado que se contaría con los dedos de la mano cuentan con las fichas para seducir en un canje a unos Mellizos de Minnesota que no están en capacidad de retener a Santana cuando se declare Agente Libre dentro de un año.

Su adquisición por parte de los Yanquis sería el golpe más impactante del receso de invierno en las Grandes Ligas, uno inevitable ante la realidad de que Santana -según los medios de prensa en Minnesota- quiere un contrato similar al de siete años y 126 millones que Barry Zito firmó el año pasado con San Francisco.

¿Vale eso Santana?

Si por Barry Zito se desembolsó ese friolera para convertirlo en el pitcher mejor pagado de las Mayores, pues lo justificable es que por Santana el monto deba ser superior. Después de todo, describir como decepcionante el primer año del zurdo Zito con los Gigantes de San Francisco (11-13 y 4.53 de efectividad) ya es pecar de generoso.

Santana es otra historia. Este sí es un zurdo por el cual se deben romper las alcancías.

Su edad no debe alarmar, ya que cumplirá los 29 años el próximo Marzo. Su historial de problemas físicos se limita a una baja por una dolencia en el codo.

Tiene un par de premios Cy Young en sus vitrinas y sus estadísticas lo confirman como el mejor pitcher de la actualidad: 93-44 y 3.22 de efectividad en su carrera.

Esto es un negocio que los Yanquis no pueden despreciar ¿Acaso no ha sido la falta de un pitcher de fuste lo que la ha faltado a la tropa del Bronx en su rosario de fracasos en la Postemporada desde 2001?

"Desde los tiempos de Walter Johnson hasta ahora, no ha habido nada con más valor en el béisbol que tener pitchers de primera clase", afirmó Hank Steinbrenner, Vicepresidente de los Yanquis y esencialmente el hombre que maneja los hilos ejecutivos en el club.

"Sin embargo, uno tiene que poner en la balanza, el riesgo de una lesión. De no ser por las lesiones, los mejores pitchers ganarían más dinero que cualquiera. Incluso más que Alex Rodríguez", añadió.

La de los Yanquis es una situación envidiable.

A diferencia de otros equipos con recursos monetarios, sus mejores prospectos son lanzadores (llámense Phil Hughes, Ian Kennedy y Joba Chamberlain) y ya están listos para lanzar en las Mayores.

Los Medias Rojas de Boston, sus rivales de División y flamantes Campeones de la Serie Mundial, podrían meterse en la jugada si es que tienen la disposición de desprenderse de Jacoby Ellsbury, Jon Lester o Clay Buchholz.

También podrían terciar los Mets, el otro equipo de Nueva York, pero Lastings Milledge, Mike Pelfrey y el dominicano Carlos Gómez no generan el mismo atractivo que el paquete de los Yanquis, que incluso podrían ofrecer a figuras establecidas como los quisqueyanos Robinson Canó o Melky Cabrera.

Una corriente de opinión que podría desencantar a los Yanquis es la que sostiene que Santana podría dentro de poco entrar en una curva de declive al acercarse a los 30 años de edad.

Vale recordar entonces la metida de pata de Boston cuando dejó ir a Roger Clemens en 1996, al intuir que el "Rocket" iba en picada. Cuatro premios Cy Young después, Clemens demostró que el que ríe de último, ríe mejor.

Además, Santana no tendría en Nueva York la obligación de lanzar sin margen de error como ha tenido que hacerlo con los Mellizos. Cualquier abridor con un promedio de efectividad alrededor de 3.00 y 4.00 fácilmente acumularía victorias debido a la formidable artillería de los Yanquis.

Igual fichar a un pitcher -la pieza más frágil en cualquier equipo- por más de 100 millones constituye un riesgo enorme y los tres que han formado parte de ese club, Zito, Mike Hampton y Kevin Brown, han dejado mucho que desear.

Brown, el primero en firmar por los 100 millones, ganó 18 juegos para los Dodgers en su primera campaña, pero si acaso promedió los 10 triunfos en lo restante del contrato y con más pena que gloria se retiró con los Yanquis.

Por culpa de dolencias, a Hampton no se la ha visto desde 2005 y recién la semana pasada se lesionó en su primera salida de una rehabilitación en México.

"No hay nada más preciado que tener una buena rotación de abridores, eso lo dicen todos", indicó Steinbrenner. "La extensión del contrato y cuánto estás dispuesto a pagar. Esos son los dilemas".

[AP][foto: AP]

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