Toronto trata de mantenerse a flote

Si hay algo que se le debe reconocer a los Azulejos de Toronto es su perseverencia. Sin duda, es una virtud encomiable ante la cruda realidad que viven condenados a lo que se puede describir como...
Si hay algo que se le debe reconocer a los Azulejos de Toronto es su perseverencia. Sin duda, es una virtud encomiable ante la cruda realidad que viven condenados a lo que se puede describir como el eterno calabozo de jugar en el Este de la Liga Americana
 Si hay algo que se le debe reconocer a los Azulejos de Toronto es su perseverencia. Sin duda, es una virtud encomiable ante la cruda realidad que viven condenados a lo que se puede describir como el eterno calabozo de jugar en el Este de la Liga Americana

MEDIOTIEMPO | Agencias6 de Marzo del 2009

  • Toronto ha hecho lo imposible para hacerse notar en el Este

Si hay algo que se le debe reconocer a los Azulejos de Toronto es su perseverencia. Sin duda, es una virtud encomiable ante la cruda realidad que viven condenados a lo que se puede describir como el eterno calabozo de jugar en el Este de la Liga Americana.

No es que se quiera hacer burla de su esfuerzo, año tras año, en tratar de derribar a los grandes de la División, dígase Yanquis de Nueva York y Medias Rojas de Boston.

Y ciertamente debió haber dolido el año pasado, cuando finalmente se quebró el monopolio que desde 1998 esos dos pesos pesados habían ejercido en el primer lugar en la división. Pero el equipo verdugo fue otro, los Rays de Tampa Bay.

Toronto ha hecho lo imposible para hacerse notar en el Este y sólo una vez, en 2006, lograron desplazar del segundo sitio a Boston.

El año pasado ni siquiera pudieron figurar en su acostumbrado tercer puesto, pese a un récord de 86-76 que les habría valido salir campeones en el mediocre Oeste de la Liga Nacional.

Por más que tengan a Roy Halladay como as de su rotación, así como a Alexis Ríos y Vernon Wells en la ofensiva, el pronóstico para el club canadiense apunta a repetir en el cuarto puesto.

La mala suerte se postró sobre el equipo, ya que comienzan el año con las bajas por lesión de dos de sus más prometedores lanzadores.

Tanto Shaun Marcum como Dustin McGowan pasaron por el quirófano para someterse a la operación de Tommy John. Marcum se perderá el año entero, mientras que McGowan podría volver en mayo o en agosto.

Hace poco, según los expertos, la rotación de los Azulejos era considerada como la mejor en la Liga cuando McGowan y Marcum emergieron para complementar a los ases Halliday y A.J. Burnett.

De un plumazo tal condición se disipó, ya que Burnett empacó maletas cuando decidió rescindir su contrato y fichar como Agente Libre con los Yanquis.

Esta es una franquicia que además arrastra dificultades económicas, encarnadas por el desplome de la cotización del dólar canadiense, y por lo tanto se conduce con restricciones en sus gastos de contrataciones. No se sorprenda si, para la fecha límite de cambios en julio, Halladay aparece en el radar para un canje.

Pero los Azulejos insisten que no han tirado la toalla desde el comienzo, aún cuando evitaron hacer contrataciones muy caras.

Su manager Cito Gaston tuvo que rectificar unas declaraciones que formuló a fines del año pasado, en las que dio a entender que este es un año perdido o el inicio de un "remozamiento".

Gaston, quien asumió el puesto tras el despido de John Gibbons en plena pasada campaña, aseguró después que lo que quiso decir es que tenía un equipo que procura reagruparse. Asimismo, justificó la falta de contrataciones porque no tenía sentido gastar por pitchers debido a que McGowan y Marcum tarde o temprano se reincorporarán.

"A nadie le gusta hablar de remozamiento. Es una fea palabra. No hay remozamiento, lo que estamos haciendo es preparándonos para dar pelea en 2010", sostuvo. "Ahora mismo tenemos que hacer uso de lo que tenemos para sobrevivir contra los Yanquis, Boston y Tampa".

Ello les obliga iniciar la campaña con una rotación abridora, cuyas dos piezas fijas son Halladay (20-11, 2.78) y Jesse Litsch (13-9, 3.58). David Purcey (3-6, 5.54) pinta para ser el tercero, mientras que las otras dos plazas estaban en el aire con varios prospectos peleándoselas.

Al menos el bullpen cuenta con la seguridad de B.J. Ryan, quien se anotó 32 rescates y registró 2.95 de efectividad.

Más que nunca el equipo precisa de un bateo que descosa la pelota, pero el panorama no entusiasma.

El jardinero Wells fue el hombre con más jonrones que disparó el año pasado con un zafra de apenas 20 batazos de vuelta completa. También remolcó 78 carreras en 108 juegos.

Sus compañeros deberán incrementar sus aportes y mucho dependerá del jardinero derecho Ríos, cuya producción mermó. El puertorriqueño bateó para .291 con 15 jonrones y 79 producidas.

Algo similar ocurrió con el antesalista Scott Rolen (.262, 11, 50), mientras que el inicialista Lyle Overbay (.270, 15, 69) no termina de encontrar la consistencia.

También requieren un poco más de dinamita por parte del intermedista Aaron Hill (.263, 2, 20 en 55 partidos) y que la solidez del catcher Rod Barajas (.249, 11, 49) se mantenga.

Los Azulejos cifran grandes esperanzas en Travis Snyder y Adam Lind, un par de prospectos que iniciarán como los encargados del bosque izquierdo y el bateador designado, respectivamente.

Otro rostro nuevo que buscará consolidarse es el torpedero Joe Inglett (.297, 3, 39 en 109 partidos).

El venezolano Marco Scutaro y el dominicano José Bautista asoman como opciones para tapar huecos en los jardines y el infield.

[AP][foto: AP][r/edsa]

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