Ricky Otero, de jugador de Grandes Ligas a indigente en Cancún

El que algún día fuera jugador de las Grandes Ligas de béisbol preofesional, Ricky Otero, cruza ahora una complicada y dramática situación personal, como indigente, perdido en las adicciones al...
 El que algún día fuera jugador de las Grandes Ligas de béisbol preofesional, Ricky Otero, cruza ahora una complicada y dramática situación personal, como indigente, perdido en las adicciones al alcohol y las drogas en Cancún, México.
México, D.F -
  • Dejó las canchas y los entrenamientos para perderse en vicios que abundan en las playas del Caribe: drogas y alcohol

El que algún día fuera jugador de las Grandes Ligas de béisbol preofesional, Ricky Otero, cruza ahora una complicada y dramática situación personal, como indigente, perdido en las adicciones al alcohol y las drogas en Cancún, México. De 37 años de edad, el puertoriqueño llegó a México después de vivir grandes historias en los Estados unidos donde jugó tres campañas en las mayores (1995-97) con los Mets de Nueva York y Filis de Filadelfia, y luego entre 2000-05 en la liga mexicana con los Langosteros de Cancún.

"Mi adicción son cositas que a cualquier pelotero le suceden, estamos expuestos a eso y más cuando te encuentras completamente solo en un país" Pero la suerte de este pelotero cambió drásticamente en los últimos meses, cuando Otero dejó las canchas y los entrenamientos para perderse en vicios que abundan en las playas del Caribe. El boricua vive como indigente en las calles del paradisiaco puerto mexicano de Cancún, debido a sus adicciones al alcohol y las drogas. Este problema le trajo más complicaciones cuando se enroló con los Langosteros de Cancún. "Mi adicción son cositas que a cualquier pelotero le suceden, estamos expuestos a eso y más cuando te encuentras completamente solo en un país", señaló el pelotero a un diario estadounidense. "Mi situación en verdad que se ve muy triste y vergonzosa". El ex jardinero reconoció su penosa situación, explicando que la nostalgia y tristeza lo sumieron en una nueva vida gris y confusa, la única salida que encontró fue en las drogas y el alcohol. "No sé en qué momento sucedió todo esto, terminó con mi carrera, me atrapó la nostalgia, bebía en exceso y después ya no supe más. Ha sido muy difícil todo este tiempo", confesó el boricua. Ricky Otero llegó a promediar en bateo .256 en 189 partidos en Ligas Mayores. Sin embargo, esta triste historia podría tener un cambio importante y es que el pelotero podría recibir ayuda de la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, que le ofreció una rehabilitación para sus adicciones, además de que por haber jugado en la LMB le da derecho a cobrar mensualmente 2 mil 500 dólares a partir de los 45 años. "Ya necesito estar en el aeropuerto y subirme al avión para iniciar este cambio de vida", concluyó Ricky Otero.

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