La ofensiva de Panamá para el Clásico se quedó en casa

Esperar tres años para jugar sólo dos partidos, perder ambos y eliminarse rápidamente no estaba en la agenda de ninguno de los integrantes del equipo de Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol, y...
 Esperar tres años para jugar sólo dos partidos, perder ambos y eliminarse rápidamente no estaba en la agenda de ninguno de los integrantes del equipo de Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol, y menos cuando en el 2006 también perdieron los tres partidos

MEDIOTIEMPO | Agencias9 de Marzo del 2009

  • El corazón de la alineación panameña estuvo con la pólvora mojada

Esperar tres años para jugar sólo dos partidos, perder ambos y eliminarse rápidamente no estaba en la agenda de ninguno de los integrantes del equipo de Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol, y menos cuando en el 2006 también perdieron los tres partidos que jugaron.

Los panameños llegaron a San Juan con la intención de olvidar su eliminación en la primera ronda del Clásico del 2006.

En cambio, su marca global ahora es de 0-5 y la falta de ofensiva volvió a ser la principal razón para la debacle canalera.

En el partido inaugural el sábado por el Grupo D, Panamá fue blanqueado 7-0 por Puerto Rico. Al día siguiente, República Dominicana le repitió la dosis, esta vez a son de 9-0.

El corazón de la alineación panameña —su tercer, cuarto y quinto bate— estuvo con la pólvora mojada.

Rubén Rivera se fue en blanco en seis presentaciones en la caja de bateo y se ponchó dos veces. Carlos Lee, la principal figura del equipo, sólo logró un hit en siete oportunidades, y Julio Zuleta se fue de 8-0 con tres ponches.

Panamá tuvo promedio de bateo de .177, el tercero peor tras dos partidos. También dejaron 15 corredores esperando remolque.

"Si un equipo no anota no puede ganar y nosotros no hicimos eso", expresó el manager panameño Héctor López.

"Hay que darle crédito a los otros equipos porque lanzaron bien. No tuvimos oportunidad de hacer nada. Fueron 18 entradas sin anotar y así no podemos ganar", agregó.

En cuanto al pitcheo, los abridores Bruce Chen y Ramiro Mendoza fallaron en contener las ofensivas contrarias.

El sábado, Chen permitió cuatro hits y dos carreras en cuatro entradas para una efectividad de 4.50.

Al día siguiente, Mendoza permitió cuatro hits y cinco carreras, tres de ellas inmerecidas, en cuatro entradas lanzadas. Su efectividad también fue de 4.50.

A nivel colectivo, el pitcheo panameño tuvo efectividad de 6.75 ya que permitió 16 carreras y 21 imparables.

"Obviamente, vinimos aquí con la intención de hacer el trabajo. Las cosas no nos salieron como debían salir, pero eso es parte del deporte. No hay excusas", dijo el receptor Carlos Ruiz.

Al parecer, la presencia de Mariano Rivera como abanderado del equipo no tuvo el efecto deseado. Rivera fue a San Juan con la intención de servir de motivación a sus compañeros y ofrecer consejos a los de menos experiencia.

[AP][foto: AP][r/edsa]

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