Andy González alcanza sus sueños tras superar en su niñez un duro partido

El pelotero Andy González es un ejemplo para toda persona que ha tenido que enfrentar problemas en su hogar durante la niñez y el estímulo para jóvenes que sueñan con jugar en Grandes Ligas, o...
El pelotero Andy González es un ejemplo para toda persona que ha tenido que enfrentar problemas en su hogar durante la niñez y el estímulo para jóvenes que sueñan con jugar en Grandes Ligas, o representar a Puerto Rico en Torneos importantes, como el Clás
 El pelotero Andy González es un ejemplo para toda persona que ha tenido que enfrentar problemas en su hogar durante la niñez y el estímulo para jóvenes que sueñan con jugar en Grandes Ligas, o representar a Puerto Rico en Torneos importantes, como el Clás  (Foto: Reuters)

MEDIOTIEMPO | Agencias10 de Marzo del 2009

  • Andy González es un ejemplo

El pelotero Andy González es un ejemplo para toda persona que ha tenido que enfrentar problemas en su hogar durante la niñez y el estímulo para jóvenes que sueñan con jugar en Grandes Ligas, o representar a Puerto Rico en Torneos importantes, como el Clásico Mundial de Béisbol que se disputa en 2009.

González vivió desde los siete años los estragos de la drogadicción de sus padres.

Por dos años tuvo que vivir con su tía, hermana de su madre, quien se separó pero no pudo criarlo.

Y lo peor estaba por ocurrir cuando tuvo que estar cerca de su tío alcohólico, hasta que decidió regresar a su residencia con su madre y abuela en el sector La Colectora en San Juan.

A los 11 años, González jugaba a la pelota en el parque Fernando Rodríguez, conocido como "JU", en el sector de Caparra Terrace, en la capital.

A pesar de usar el deporte para olvidar sus problemas familiares, González se alejó de los parques y de la escuela, hasta que fue descubierto por la dirigente de béisbol Zoraida Rodríguez Díaz y su familia.

"Palabra, no creo que te pueda decir para describir el significado que tienen para mí. Gracias a ellos, soy lo que soy hoy en día. Y sabrá Dios dónde estaría. Ellos son mi familia y siempre lo seguirán siendo", expresó González.

Debido a las situaciones que vivía, Zoraida Rodríguez, una experimentada maestra por 31 años, decidió llevarse por un tiempo al niño a su casa junto a su esposo, Wilbur Hoffman, y sus tres hijos: Wilbur hijo, Danny, y Edith, antes de que asumiera la custodia de Jessica, la otra hija de la familia.

El tiempo que pasó González con la familia Hoffman Rodríguez se convirtió en permanente. Fue adoptado luego de vivir con ellos por cinco años.

"Desde que Andy llegó, lo acogimos con mucho cariño. Llegó temporalmente pero ha sido de grandes satisfacciones y como un hijo más", sostuvo Rodríguez.

Aunque el amor y el cariño que le demostraba la familia Rodríguez a González, hubo momentos de rechazo debido a que el pelotero es de raza negro. Sus padres adoptivos y los hijos de ellos, no.

Zoraida Rodríguez reconoció que derramó lágrimas por las manifestaciones de racismo que había contra Andy y afirmó que siempre lo defendió, "como si lo hubiera parido".

Durante su juventud, González se destacó jugando al béisbol en las pequeñas ligas y representando a Puerto Rico en diferentes Torneos internacionales, hasta que a los 18 años, recibió una beca para estudiar en Florida Air Academy.

Uno de los momentos más gloriosos de González ocurrió en 2001, cuando fue seleccionado por los Medias Blancas de Chicago en la quinta ronda del sorteo de novatos.

"Andy era un niño con buen talento, buenas manos, y su pasión eran los deportes. Siempre decía desde chiquito que quería jugar Grandes Ligas. Yo quería que se fuera a estudiar a la universidad, pero decidió firmar", recordó Rodríguez.

Danny, por su parte, quien jugó con Andy desde los 11 hasta los 18 años, dijo que a pesar de que tenían la confianza en el terreno de juego, "fue más difícil para él adaptarse a una nueva familia".

La familia celebró también el momento en que el 25 de abril de 2007, debutó en las Grandes Ligas con los Indios de Cleveland.

"Las cosas le caen a las personas que se las ganan o se las merecen. Uno trabaja fuerte, y lo que ha hecho no sale en vano", señaló González, de 27 años.

El pelotero continuó trabajando fuerte en su bateo, hasta que en la pasada Temporada de la Liga invernal de Puerto Rico obtuvo el mejor promedio: .387.

Por esta gesta, fue incluido en el equipo de Puerto Rico para participar en la segunda edición del Clásico Mundial de Béisbol.

"Siempre he creído que soy un buen bateador. A través del tiempo, con la madurez y la confianza uno sí cree que pertenece en las Grandes Ligas", aseguró González.

"Es un orgullo. Me siento bastante contento de las cosas que he logrado hasta ahora y las cosas positivas que he tenido en mi vida. Pero lo más importante es representar a Puerto Rico en este Clásico", agregó.

Su participación en el Clásico, no ha sido en vano, pues en el primer juego contra Panamá, dio su primer "incogible" en la octava entrada, mientras que el lunes marcó la carrera del empate en la remontada de tres para pasar a la segunda ronda del Torneo contra Holanda.

"Uno se siente más orgulloso y más comprometido con la isla para hacer lo mejor. Dejar saber que jugamos por la patria y el deseo de ganar", afirmó González, quien espera entrar a su tercera Temporada en las Grandes Ligas con los Marlins de la Florida.

Rodríguez, finalmente, dijo que "Andy se está haciendo nombre, porque está jugando con los grandes" como Carlos Delgado, Iván Rodríguez, Carlos Beltrán y Bernie Williams, por lo que "hizo su trabajo para ganarse esa posición" en el equipo boricua.

[EFE][foto: EFE][r/edsa]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×