Hacer del deporte una política

Amigos aficionados al deporte, el pasado domingo me enfrenté con un congestionamiento vial de grandes dimensiones por la Carrera Ciclista dominical que se organiza cada mes en el sur de la Ciudad...

Amigos aficionados al deporte, el pasado domingo me enfrenté con un congestionamiento vial de grandes dimensiones por la Carrera Ciclista dominical que se organiza cada mes en el sur de la Ciudad de México. Y hablando de actividades recreativas-deportivas en esta gran urbe, no podemos soslayar la gigantesca pista de hielo que instaló el GDF (Gobierno del Distrito Federal) en el Zócalo capitalino. La intención no es asumir una postura política en esta columna, sino reflexionar acerca de la verdadera hechura de lo que podría ser una política deportiva bien orientada.

Como ya habíamos comentado en este mismo espacio, hacer una política deportiva en nuestro país es surrealista. Porque la mayoría de nuestros gobernantes tienen como prioridad otro tipo de políticas, porque ven al deporte como algo trivial, que sirve para sus intereses en grandes eventos. O el deporte para felicitar a los grandes deportistas y recibirlos en sus casas de Gobierno. O el deporte como concepto para hacer discursos oficialistas y mencionar algo así como "con el deporte alejaremos a nuestros hijos de las drogas y de actos delictivos". Pero, en realidad, toda la palabrería en torno al fenómeno deportivo, no es aterrizada en una verdadera política de Estado que pueda desarrollar y unificar criterios en torno a esta actividad.

Tal vez pedirle al máximo Mandatario de la nación, que él mismo se involucre en la toma de decisiones e impulse una reforma deportiva encaminada a realizar una política deportiva es demasiado quimérico, no podemos mencionar lo mismo de la Cámara Legislativa ¿Qué pasa con esta Cámara? Pues ha creado una extraña comisión con una denominación horrenda: Comisión de Juventud y Deporte. Como si la Juventud y el Deporte fueran piezas de un todo armónico. Pero en nuestro México podemos esperar esto y más. Hasta una Comisión de Crianza de Rinocerontes, Fomento al Deporte y Combate a la Delincuencia. Tal vez en algún punto, las tres actividades puedan converger, pero tienen que ser legisladas por separado. Insisto, con el sano diálogo entre comisiones que siempre debe existir.

Y según la legislación, esta Comisión multiusos de Juventud y Deporte, tiene el objetivo de revisar el marco jurídico del deporte hasta promover mecanismos de empleo para la juventud. O sea, es una Comisión fantástica, capaz de resolver querellas deportivas y dar empleo a los jóvenes. Ni los superhéroes resuelven problemas de una raíz tan diferente. Nada más faltaba que esta Comisión también se encargara de revisar viajes espaciales.

Luego entonces, esta Comisión no es rectora del deporte. Y el deporte nacional se encuentra en un estado caótico de esfuerzos individuales. En este colorido mosaico encontramos: tres instituciones con gran influencia en el deporte público (CONADE, COM y CODEME), organismos privados que inyectan mucho capital (patrocinadores), fundaciones o empresas que reconocen la labor deportiva (Valium, Fundación Telmex, Fundación Alfredo Harp) Pero un sano equilibrio entre todas las partes no existe. Por ello, de repente nos encontramos con deportistas que destacan en esfuerzos individuales (Lorena Ochoa, Ana Guevara, Soraya Jiménez). En estos casos, no hemos encontrado un verdadero apoyo estructural hacia las causas deportivas que representan cada una de ellas. Y vemos que un grupo influyente en el deporte nacional buscó y adquirió los Juegos Panamericanos del 2011. Y surge una pista de hielo y una carrera ciclista dominical. Van cayendo como gotitas eventos y acciones disparatadas. Ningún político de alto calibre se ha atrevido a unificar criterios y hacer una verdadera política deportiva.

Así la pista de hielo, las carreras ciclistas, los Juegos Panamericanos, el deporte profesional, el deporte de alto rendimiento, el deporte amateur, el deporte recreativo, el deporte para adultos mayores, el deporte para obreros, el deporte para ejecutivos. Todo con objetivos.

¿Hasta cuándo tendremos que esperar?

Lo que no podía dejar pasar:

Falleció la semana pasada el zurdo de los Azulejos de Toronto, Joe Kennedy. Todavía no hay una parte oficial que haya determinado la causa de su muerte. Aparentemente se trató de un ataque cardiaco. Esperamos la investigación y que los médicos deportivos otorguen una valoración completa del caso. No es posible que un deportista de alto rendimiento sufra este tipo de calamidades.

Porque no todos escuchamos lo mismo, sintoniza La Barra 90.9 todos los sábados a las 13:00 hrs. en Ibero 90.9 Radio o en www.ibero909radio.com

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