Educación Olímpica

Amigos aficionados al deporte, este fin de semana tuvimos la grata visita de la exdeportista olímpica, Diana Plaza, en el marco del Diplomado de Estudios Olímpicos en la Universidad Iberoamericana...

Amigos aficionados al deporte, este fin de semana tuvimos la grata visita de la exdeportista olímpica, Diana Plaza, en el marco del Diplomado de Estudios Olímpicos en la Universidad Iberoamericana (UIA).

Plaza compitió dentro del equipo español de gimnasia en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, pero no hablaremos propiamente de su trayectoria deportiva ni realizaremos un análisis de la gimnasia, sino de un proyecto en la que ella estuvo involucrada como parte del Comité Olímpico Español (COE).

El COE creó un programa de difusión de los Valores Olímpicos para estudiantes que están en la etapa de pubertad. Un programa olímpico para escolares se presenta como novedoso para inculcar el deporte en las escuelas; pero además, lo más loable de este programa incentivado por el COE es el trabajo en equipo que realizan los exdeportistas olímpicos.

El meollo de este programa es que un grupo de cinco exdeportistas olímpicos viajan a los centros escolares para dar a conocer el significado del Olimpismo e incluso llevan material didáctico de algunos deportes para que los jóvenes dimensionen las verdaderas hazañas y se puedan animar a comenzar una trayectoria en el deporte.

Tal vez pudiera haber deficiencias en la ejecución o lagunas en la planeación en el programa de difusión de los Valores Olímpicos ideado por el Comité Olímpico Español (COE), pero no podemos dejar de aplaudir la iniciativa, a todas luces necesaria para los países en vías de una política deportiva integral.

Cabe mencionar que no es un programa de unos cuantos pesos ni de una motivación limitada por parte de los exatletas, sino representó un verdadero compromiso de pedagogía deportiva. Porque en nuestro país, rara ocasión surgen ideas creativas que se lleven a cabo con una metodología rigurosa que pueda evaluar los resultados de un programa determinado.

En miles de ocasiones hacemos patente la falta de opciones deportivas en nuestro México, que es un país netamente futbolero. Entonces la lógica bajo la cual operamos, tanto los adultos y sobretodo los niños, es que un niño que no juega bien al futbol es un mal deportista. Nuestras honrosas escuelas, herederas de la filosofía de José Vasconcelos, no canalizan las aptitudes que tiene cada niño para encauzarlo a un deporte que vaya acorde a sus habilidades físicas, mentales y su propia corporeidad.

Pero no existe esa vital canalización porque no tenemos una cultura deportiva amplia donde el niño pueda conocer ampliamente los deportes. ¿Acaso algún infante tiene nociones básicas del tiro con arco? No puedes empezar a practicar algo que desconoces en su totalidad.

Lo más alarmante es que no pueda existir una pedagogía básica que pueda presentarles y enseñarles a los niños la variedad deportiva; lo que hacemos en México es reducir la baraja a tres cartas. Las otras ni cuentan ni nos interesan.

Porque ni es necesario tener material profesional en todas las escuelas para darles fundamentos básicos de cada deporte a los niños, ni es tan imposible contar con una verdadera educación olímpica.

¿Cuándo podremos pasar de una educación pírrica a una educación olímpica?  Escucha un lugar donde se hace radio, sintoniza La Barra 90.9 todos los sábados a las 13:00 hrs. por el 90.9 de FM o por www.ibero909.fm

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