El número uno

Los fines de año suelen ser flojos en el mundo del deporte. De futbol hay poco, y las noticias más importantes suelen ser acerca de las contrataciones de los equipos grandes para el siguiente...

Los fines de año suelen ser flojos en el mundo del deporte. De futbol hay poco, y las noticias más importantes suelen ser acerca de las contrataciones de los equipos grandes para el siguiente Torneo, o en el caso de Europa, para la segunda parte de las Ligas.

Son días en los que gracias al trabajo de la prensa, y de los programas especiales que nos ayudan a agilizar el proceso de nuestra memoria, podemos recordar los momentos más importantes del año en el mundo del deporte. Aquellos instantes que pasaron a la historia gracias a hazañas que sorprendieron a toda la humanidad y nos hicieron vivir lo maravilloso y mágico del deporte.

Entre recuentos y recuerdos encontré un gran reportaje acerca de Michael Phelps que realizó la cadena de televisión CNN.

Me quedé sorprendida porque más allá de los finales, que ya hemos visto en varias ocasiones en los que logró cada una de sus 8 Medallas, la vida de Phelps después de los Juegos de Beijing ha cambiado por completo.

Para empezar, el joven de 23 años acaba de tener la vacación más larga en su vida, es decir, es la primera vez que pasa más tiempo fuera del agua.

Los Estados Unidos arroparon al nadador en todas sus facetas. Innumerables alfombras rojas en Hollywood, entrevistas en los mejores programas de televisión, presentaciones, firmas de contratos publicitarios, grabación de comerciales, hasta rechazo de propuestas por no rebasar los 5 millones de dólares.

En la entrevista Phelps cuenta que para lograr las 8 Medallas que prometió desde un principio no ha parado de entrenar desde que tenía 11 años que implican cientos de horas de preparación.

Durante 5 años no tuvo ni un solo día de descanso. Según su entrenador,  ni su cumpleaños ni  la Navidad eran motivos para no entrenar.

Las ganas de no perder y de lograr algo que nadie había conseguido hasta la fecha fue, según Phelps, el motor de su hazaña. 

Otro dato que me llamó la atención es que en la Final de los 200m mariposa, los gogles de Phelps se llenaron de agua al grado en no podía ver nada, ni siquiera la línea negra del fondo de la piscina, cuando aún le faltaban 75 metros de la carrera.

También cuenta su entrenador que después de obtener su sexta Medalla de Oro, hubo un momento en el que estuvo a punto de "tirar la toalla" por agotamiento.

Durante la entrevista, le mostraron dos de las fotos más polémicas en su momento, y hoy para muchos las fotos del año. Son de la Final de los 100m mariposa que todos recordamos. Aquella carrera en la que Phelps iba detrás del serbio Cavic. 

Al cuestionarle qué era lo que había sucedido en ese "final de fotografía", simplemente contestó que su rival sacó la cabeza del agua antes de tiempo y él no.

En el 2009 publicará su libro, tendrá su propio videojuego, saldrá un documental acerca de su vida y éxitos, e infinidad de contratos publicitarios que se espera superen los 100 mil millones de dólares. Inclusive su mamá, pieza clave en su carrera, grabó algunos comerciales, y actualmente recibe el patrocinio de una marca de ropa.

Como dato curioso, la madre de Phelps tuvo que aprender a enviar mensajes de texto por celular para poder comunicarse con su hijo.

Haciendo un recuento del año, me siento afortunada de haber tenido la obligación y responsabilidad de levantarme muy temprano todas las mañanas durante los Juegos Olímpicos de Beijing. Gracias a eso, tuve la oportunidad de ver en vivo varias competencias históricas y todas las Medallas de Michael Phelps.

No me queda la menor duda de que es el "atleta del año". No hay más.

Esta generación fuimos afortunados porque nos tocó verlo, y en algunos años le contaremos a nuestros nietos que somos de la generación de Michael Phelps, porque estoy segura que a nosotros ya no nos tocará volver a ver a un fenómeno así.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas