La noche que tembló en Nueva York

El lunes tembló en Nueva York. No fue Federer ni fue Nadal. Ahora fue una imponente Torre que emergió desde tierras de Tandil

Anoche tembló en Nueva York. Miles de almas se volcaron contagiadas ante la proeza de un valiente guerrero. No fue Federer ni fue Nadal. Ahora fue una imponente Torre la que emergió desde tierras de Tandil con resonancia en toda Latinoamérica.

Se llama Juan Martín Del Potro, un argentino que con sólo 20 años y un exquisito tenis, derrotó de manera heroica al mejor de todos los tiempos. Hoy, es el nuevo Campeón del Abierto de Estados Unidos y la historia de una batalla que no se olvidará en mucho tiempo.

La proeza; el significado de la victoria

Lo hecho por Juan Martín, abrirá un nuevo panorama y debate en el tenis mundial. Cuando el mundo estaba preparado para ser testigo de una nueva noche gloriosa de Sir Federer y su sueño de un décimosexto Grand Slam, apareció un motivado Del Potro para convertirse en el segundo latinoamericano, luego de Guillermo Vilas en 1977, en llevarse el Título de Flushing Meadows. Treinta dos años tuvieron que pasar para que se escuchara el español en Nueva York.

Los hechos no mienten, y es que el paso de este sencillo joven está cargado de méritos que denotan una indiscutible proeza. Para poder ser el Campeón, el de Tandil tuvo que vencer con autoridad al número dos del mundo, un motivado Rafael Nadal, en Semifinales. Y por si fuera poco, vino de atrás en la Final para derrotar al mejor tenista de la historia y actual número uno del mundo, Roger Federer.

El regreso; valentía hasta el último suspiro

El partido revela en su crónica el significado de la hazaña lograda por Juan Martín Del Potro. Insisto de nuevo en el regreso, pero es que refleja el verdadero caminar de este valiente esfuerzo. Todavía contagiado de la magia desplegada ante Djokovic en Semifinales, Federer inició la Final contundente y sin dejar dudas, llevándose el primer set con autoridad. Así, el sexto Título del Us Open se veía cada vez más cerca para el de Basilea.

Sin embargo, en el siguiente set el argentino demostró, con su potente drive, los argumentos necesarios para empezar a soñar con una remontada heroica. Juan Martín se arriesgaba con tiros ganadores para ganar en 'tie break' el segundo set y empatar así el partido. Pero apareció de nuevo la certeza de Roger Federer, que con una gran reacción y maestría se llevaba a la bolsa el tercer set, volviendo a calmar las aguas para dejar en claro que el Rey estaba vivo.

Con la confianza a su favor y la historia respaldándolo, Federer inició la conquista del cuarto set, mismo que le daría el partido y la gloria en Nueva York. Pero silencioso desde el fondo emergía un valiente que se negaba a caer después de haber llegado tan lejos. Del Potro llevó el juego a otro 'tie break' y a base de lucha lo conquistó, no sólo para volver a empatar el encuentro, sino para obligar un definitivo quinto set, algo que Federer nunca había tenido que tolerar en una Final.

Con el momento del partido de su lado y todo un Estadio a su favor, Juan Martín mostró su mejor tenis en el instante clave. Logró romper el imparable servicio del suizo, en el segundo game, confirmando su ascenso y arrebatando por primera vez en la noche la ventaja en el partido, misma que no volvería a soltar.

Cruzadas las tres horas de partido en Nueva York y sin titubear en los siguientes games, Del Potro fue culminando la hazaña paso a paso. Mostrando nervios de acero en el último suspiro, el de Tandil, Argentina, ganaba su primer Título de Grand Slam en una Final que terminó 3-6, 7-6, 4-6, 7-6, 6-2.

Un sueño arrebatado; lo que no podemos dejar atrás

Así como resaltamos lo hecho por el nuevo monarca argentino, resulta imposible no hablar del caballero derrotado. Anoche, Roger Federer vio como el sueño de una nueva gloria se vino abajo, derrumbando la ilusión compartida para los amantes del tenis mundial. Y es que así como la nueva cara de Juan Martín hoy fascina al mundo entero, de haber logrado Roger su sexto US Open y décimosexto Grand Slam, la trascendencia de su legado nos maravillaría aún más.

Y como todo ciclo histórico, ayer Federer fue testigo de la consolidación de una nueva promesa en el deporte blanco. De la misma forma como el suizo una década atrás maravillaba al mundo al derrotar a los grandes como Andre Agassi y Pete Sampras, esta vez le tocó perder contra el joven Juan Martín.

Sin embargo, y como el mismo Del Potro mencionó, esta derrota no mancha la inmejorable carrera del mejor tenista de la historia, Federer, que con el nacimiento de sus hijas, la conquista del ranking mundial y los títulos de Wimbledon y Roland Garros en sus manos, puede decir tranquilo que ha tenido el gran año de su vida. Ya habrá tiempo para más marcas y récords.

El beso al Trofeo; lo que nunca se olvidará

Sin duda, no se olvidará la emoción incontenible en el argentino, cuando las lágrimas no tardaron en llegar. No se olvidará el beso al Trofeo de su primer Gran Slam cuando saboreaba un sueño que él mismo confesó tener desde los once años, pero que nunca imaginó que llegaría de esta forma.

Quedará para el recuerdo la humilde sinceridad con la que habló Juan Martín en la ceremonia de premiación. Cómo se refirió de su propio ídolo Roger Federer, diciéndole que algún día quisiera ser como él. Pero sobretodo, nunca se olvidará cuando ante un lleno en el Arthur Ashe y la mirada de todo el mundo, Juan Martín pidió hablar en español, temblando en nervios y rompiendo en llanto para agradecer a su equipo, a toda Argentina, su madre, su padre, sus abuelos y a 'Julita'. Nuestro idioma en lo alto de un Campeonato Mundial, a muchos nos hizo vibrar.

No se olvidará su nombre y su hazaña. Y es que esta vez no fue Federer ni fue Nadal, fue Juan Martín Del Potro y toda Latinoamérica que estaba detrás.

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