Rosique

Días de asombro

Lunes 7 de Julio del 2008



Vivimos días de asombro y más nos valdría darnos cuenta. Ante nuestros ojos transcurren episodios descomunales que serán recordados por la historia. No siempre es así, hoy el aire huele a rivalidad y el agua tiene el sabor de la hazaña. Este verano el mundo ha visto triunfar al buen futbol, el juego ofensivo y valiente, a aquellos que apuestan por la aventura de atacar como si se lanzaran al abordaje de un barco pirata. Así ha ocurrido con la refrescante Selección de España en la Eurocopa y también con la explosiva Liga Deportiva Universitaria de Quito en la Copa Santander Libertadores, ambos como ejemplos de que todavía es posible jugar bien y ganar, ofrecer espectáculo y conquistar títulos.  

Pero como te he dicho, este verano trae consigo una energía especial. Me gustaría pensar que soy capaz de percibir un halo de magia sobre todo lo que está ocurriendo y encontrar así una respuesta. Esta mañana, en varios periódicos me he encontrado con la misma fotografía: se trata de un chico bronceado y con mirada vivaracha, abraza como si fuera un juguete la gran copa de Wimbledon; le muerde una oreja a ese trofeo con el que tanto soñó, porque así, enseñando los dientes y clavando los colmillos es como luchó por esa conquista. Y es que mira bien esa imagen, estámpala en tu memoria, porque un día, muchos años en el futuro, habrás de escuchar a alguien recordar aquella Final de leyenda cuando el español Rafael Nadal derrotó por fin al fenómeno suizo Roger Federer. Y ese día podrás decir que tú lo viste también, que fuiste testigo lejano de aquella irrepetible proeza, de aquella descarnada rivalidad.

Y paso las páginas del periódico y me encuentro a Michael Phelps, esa fuerza de la naturaleza sedienta por inmortalizar su nombre, ese chico desgarbado que será recordado cien años y que este verano buscará de nuevo igualar las siete Medallas de Oro que consiguió Mark Spitz. Y junto a esa fabulosa historia, me encuentro con otra, tan insólita como increíble, Dara Torres, una poderosa nadadora estadounidense, que debutó con 16 años en Los Ángeles 1984 y que ostenta nueve preseas olímpicas, ha ganado, a los 41 años de edad, su lugar en el equipo de los Estados Unidos que asistirá a Beijing 2008, con lo que se convertirá en la primera nadadora de su país en competir en cinco Juegos Olímpicos.       

Además, comenzó el Tour de Francia con su drama diario y sus fugas imposibles; la contienda en la Fórmula Uno está más abierta que nunca y expensas de cualquier capricho; tendremos a dos mexicanos, Joakim Soria y Adrián González, en el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas, algo que no sucedía desde 1986; pronto disfrutaremos los añejos derbis de Inglaterra gracias a la llegada de Carlos Vela al Arsenal y Giovanni Dos Santos al Tottenham; y por supuesto durante dos grandiosas semanas viviremos con esperanza la aventura olímpica, a la espera de regresar de Beijing con un puñado de medallas.

Vivimos días de asombro. Más nos vale darnos cuenta. La magia y el encanto brotan a cada instante. Este verano ha llegado hechizado y todos los días, en algún lugar del mundo, alguien nos sorprende con una nueva hazaña. Por eso, abre bien los ojos, afina tus sentidos, confía en tu intuición, y nos dejes pasar estos momentos de gloria. Tus ojos desean alimentarse de leyendas.

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