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La esperanza pedalea de nuevo
Lunes 1 de Noviembre del 2010
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Para José Luis Sixtos, incombustible defensa azul; y para Barak Fever, entrañable compañero de debates.
La revista Fast Company de noviembre dedica su portada a Lance Armstrong, siete veces ganador del Tour de Francia, y líder de “Livestrong” la fundación de lucha contra el cáncer más exitosa e innovadora del mundo. El extraordinario reportaje de Chuck Slater advierte la amenaza que acecha al mejor ciclista de la historia, pero sobre todo al movimiento global que encabeza en contra de la enfermedad que mata a más personas cada año en el planeta: el cáncer.
Desde el mes de mayo, una investigación del Gobierno Federal de los Estados Unidos, sobre el posible uso de sustancias prohibidas, pende sobre Lance Armstrong, quien en el 2011 dejará el ciclismo competitivo. Aunque Lance proclama su inocencia, el agente especial encargado del caso es el mismo que destapó el escándalo de uso de esteroides en el béisbol; el mismo que exhibió a estrellas del diamante como Barry Bonds y Roger Clemens; y el que mandó a la cárcel a los velocistas Marion Jones y Tim Montgomery, al comprobárseles que le habían mentido a la corte.
Más allá del resultado de la investigación, el caso de Armstrong tiene repercusiones más profundas que la reputación del atleta o la credibilidad de su deporte. Lance es mucho más que un deportista de época. Se trata del sobreviviente de cáncer más admirado de la historia y el líder mediático de este movimiento global. Nadie ha sido capaz de unificar los esfuerzos contra el cáncer en el mundo y convocar a más gente como lo ha logrado él. Su voz es escuchada en todos los ámbitos y su causa ha sido apoyada por presidentes, empresarios, ONG´s, músicos, artistas, pero sobre todo por millones de personas en todo el planeta. Su fundación “Livestrong” recauda anualmente más de 50 millones de dólares, los cuales reinvierte en programas de investigación para encontrar una cura a la enfermedad, educación para la prevención, becas y apoyo a los enfermos y sus familias. Armstrong encarna la esperanza de la recuperación. “Hope rides again” (“La esperanza pedalea de nuevo”), fue el eslogan con el que se promovió el regreso de Armstrong al ciclismo competitivo tras su retiro hace unos años.
Según datos publicados por Livestrong, existen 28 millones de enfermos quienes todos los días libran una batalla por su vida y que encuentran en hombres como Lance Armstrong un ejemplo para no rendirse. Lance es un “cancer coach” que mes a mes se da tiempo para visitar en los hospitales a hombres y mujeres que se niegan a claudicar. En honor a ellos, y como mensaje para convertir la lucha contra este mal en una prioridad mundial para los gobiernos, Armstrong y el equipo RadioShack vistieron durante la última etapa del Tour de Francia 2010, jerseys negros con el número 28, aludiendo a los millones de personas afectados. Y es que cada vez que Lance compite sobre la bicicleta, el mensaje de la batalla que la humanidad libra contra el cáncer se inserta en nuestras mentes. “Hay gente muriendo todos los días y no vamos a sentarnos a esperar a que nos abran la puerta. Si es necesario la abriremos de una patada con tal de seguir luchando”, asegura John Korioth, uno de los primeros presidentes que tuvo Livestrong.
Durante 15 años, Armstrong se sometió a todo tipo de exámenes y nunca salió positivo en dopaje. De hecho, aun no existe un cargo formal en su contra de parte del Gobierno Federal. Sin embargo, el asunto podría ponerse bastante feo en los próximos meses y pondría en peligro la labor que Livestrong hace en todo el mundo. Es aquí donde nace la reflexión y la controversia ética: ¿Hasta dónde Livestrong podrá sobrevivir a su activo más importante, la imagen de Armstrong? ¿Hasta dónde puede separarse al ciclista de la lucha humanitaria que ha emprendido el hombre? ¿Qué tiene más importancia, más valor, en estos momentos y de cara al futuro? ¿El Armstrong ciclista? ¿O la misión humanitaria de Livestrong? Por lo pronto, Lance se prepara para luchar hasta el límite, como siempre lo ha hecho, como lo hizo contra el cáncer y como lo hizo en las montañas francesas. Lance: “Fight like hell”…again!
*Te invito a que apoyes: www.livestrong.org
*Si quieres saber más sobre el fenómeno de Lance Armstrong visita: www.librofaitelson.com
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