Triunfar al Extremo

Rodearse de personas excepcionales es una de los mejores regalos que puede darse un ser humano; estar cerca de hombres y mujeres que se atreven todos los días a vivir de una manera diferente...

Rodearse de personas excepcionales es una de los mejores regalos que puede darse un ser humano; estar cerca de hombres y mujeres que se atreven todos los días a vivir de una manera diferente y que se niegan a caer en el conformismo es la mejor influencia que podemos tener para mantener vivos nuestros sueños; forjar alianzas con gente positiva que alienta nuestro crecimiento, que nos propone retos, que nos impulsa a ir más lejos, es una receta eficaz para desarrollar todo nuestro potencial, para ser todo lo que podemos ser.  

El 5 de mayo de 1999, la mexicana Elsa Ávila se convirtió en la primera  latinoamericana –indiscutible- en alcanzar la cumbre del Monte Everest (8848 mts), la montaña más alta del mundo. Aquel ascenso glorioso fue el resultado de una vida apasionada, una existencia marcada por la sed perenne de retos y aventuras, una búsqueda permanente de nuevas respuestas. Elsa ha sido siempre una mujer de retos grandes -gigantescos diría yo- y ese notable rasgo de su carácter, esa refrescante característica en su espíritu, la convierte en una fuente de inspiración para los que están cerca de ella. 

Vivo -por fortuna- tiempos muy interesantes. Me he propuesto escribir dos libros en cinco meses. Sin duda, un reto titánico.

Por esa razón, hace unos días tuve la oportunidad de entrevistar a Elsa, quien además de ser una montañista de élite, es miembro del Salón de la Fama del Deporte Mexicano, conferencista, exploradora, emprendedora, atleta extrema, madre de dos hijos, y sólo el universo y su imaginación saben cuántas cosas más. Escuchar sus relatos de la montaña, las lecciones que le ha dado la naturaleza, su lucha incesante por vivir, despertó en mi el deseo de ambicionar nuevos horizontes. No cabe duda que -como dice Jorge Valdano- “soñar por el lado de lo posible, es contagioso”. Además, Elsa me regaló su libro “Triunfar al extremo” donde plasma su filosofía de la vida y en el cual nos deja valiosas lecciones de superación personal que -en esta ocasión- aprovecho para compartir contigo: 

“Todas las experiencias de vida que tuve después de mi ascenso (al Monte Everest) son las que me han permitido despertar áreas dormidas en mi ser (…) Es una parte que muchos hemos abandonado por estar inmersos en el futuro que aún no llega o en el pasado que ya se fue (...) Las oportunidades siempre existen, sólo necesitas CONOCIMIENTO para saber que están ahí y qué quieres hacer con ellas; PREPARACION para llegar a ellas de la mejor manera, eficientando tiempo y esfuerzo; PACIENCIA, pues a veces no lo lograrás al primer intento; TENACIDAD para empeñarte en llegar hasta donde creías que no se podía. Todo esto te hará sentir más fuerte y te llevará por mejores caminos en tus retos (...) Empéñate en hacer realidad tus sueños, aprende de la bondad de cada intento, para que al final tengas un resultado extraordinario (...) Mientras sigas intentando, no existe el fracaso”.

Si quieres conocer más de Elsa Ávila y su apasionante historia visita: www.elsaavila.com Próximamente compartiré contigo las lecciones de otros mexicanos extraordinarios. 

*Te invito a seguirme en twitter: Antonio_Rosique y en mi blog: www.lafabulosamaquinadesuenos.com

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