En la Pista

¿Es el ocaso de Rommel Pacheco, luego de que tres clavadistas estuvieron arriba de él en el selectivo al Mundial de Shanghai?

¿Ocaso de Rommel Pacheco? El cuarto lugar que obtuvo Rommel Pacheco en la plataforma 10 metros en el Nacional de Clavados, selectivo rumbo al Campeonato Mundial de Natación de Shanghai en China, es un golpe fuerte para el saltador yucateco porque puede perderse los Juegos Panamericanos de Guadalajara y Olímpicos de Londres. Y es que el Mundial de Natación, tiene el carácter de selectivo olímpico, y será a su vez clasificatorio para los mexicanos a Juegos Panamericanos, es decir, si Iván García y Jonathan Ruvalcaba, quienes son los representantes de nuestro país, logran quedar entre los mejores ocho del evento, tendrán su boleto a Guadalajara y Londres,  Rommel quedaría sin oportunidad. Pero, sino logran calificarse, entonces en septiembre se realizará el selectivo a Guadalajara 2011 en el Complejo Acuático Panamericano, sólo hay dos lugares por prueba. Rommel  tomó la estafeta de los clavados mexicanos de manos de Fernando Platas en 2003, luego de vencerlo en la prueba de plataforma 10 metros de los Juegos Panamericanos de Santo Domingo, Pacheco con 17 años de edad, se dio el lujo de venir de atrás y vencer en el último salto a los medallistas olímpicos de Sydney 2000, Platas y el canadiense Alexandre Despatie, le antecedía una gran trayectoria con medalla en Campeonato Mundial Juvenil. Se tenía entonces  la certeza de que el yucateco seguiría la tradición de subir al podio olímpico misma que iniciara Joaquín Capilla en Londres 1948. Desde luego, dicha estafeta la tiene desde 2008, Paola Espinosa, o el propio Yahel Castillo también podría reclamarla, sin embargo, hablaremos sólo de la plataforma 10 metros. A pesar del buen momento de Rommel en 2003, vino el primer obstáculo, la problemática de su entrenador Francisco Rueda, demandado penalmente por la Federación Mexicana de Natación, y quien lo llevara a un gran nivel como juvenil. le hizo perder una transición muy importante en su carrera como deportista, ya que tuvo que dejar a Rueda. Y mientras sus rivales  clavadistas incrementaban su grado de dificultad, Pacheco tenía que adaptarse a un sistema totalmente novedoso de entrenamiento, ahora, con la china Majin. Sin entrenador oficial, deprimido, Rommel asistiría a los Juegos de Atenas 2004, gracias al empuje que tuvo el entonces director general de CONADE, Nelson Vargas, pero el resultado no podía ser de otra forma, una actuación más que modesta y discreta. Majin llegaría en medio de una gran polémica por parte de los entrenadores nacionales que se sintieron desplazados, pero la energía de Nelson Vargas para imponerla, y el compromiso de la china por realizarse en México, resultó una gran combinación. El trabajo de la entradora Majin empieza a dar fruto en 2007,  convencido Rommel se entregó a la disciplina de la china, y con un gran nivel se presentó a los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, quizá su mejor competencia, en una tarde lluviosa y fría perdería el oro en el último clavado ante el cubano José Guerra, no obstante superó los 510 puntos. Pocos eventos en Río de Janeiro tuvieron el alto nivel como fue esa final en plataforma 10 metros. Parecía el despegue de Rommel, pero la fatalidad,  o quizá la mala suerte, vino con una lesión y posterior operación en el hombro que le costó muchos meses fuera de la acción y con los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 en puerta. El deseo de participar  pudo más, aceleró la convalecencia, se ubicó octavo en la final, pero la lesión continuaría sin dejarlo evolucionar y, sobre todo, subir el grado en sus ejecuciones. Aunque lo desea, no puede aumentar el grado de dificultad, con problemas en los giros, y las 3 y media vueltas atrás, salto que lo mismo lo mete con una gran maestría que lo falla en momentos claves. Majin decide que la lista de clavados de Rommel sí se logra  afinar  puede llevarlo igualmente al podio. Exactamente con esa misma lista de clavados, en cuanto a grado de dificultad, la sensación inglesa, Thoma Daley, ganó la medalla de oro en el pasado Mundial de Natación de Roma 2009, es decir, si lograra promedios de nueves, Rommel estaría en la pelea por el podio. Todo esto sucedía, mientras tres jóvenes clavadistas de Jalisco, tenían la mira puesta en crecer y arrebatar la estafeta de la plataforma, que todavía está en poder de Rommel. Germán Sánchez, Iván García y Jonathan Ruvalcaba, lo aventajaron en el proceso selectivo de hace unas semanas. Se vivió un alto nivel competitivo con grado de dificultad de ligas mayores de los clavados, el resultado es el ascenso de los saltos mexicanos. Hoy, aunque la continuidad para Rommel no está en sus manos, su principal virtud, la confianza que se tiene, deberá regresar, porque seguramente tendrá la oportunidad de la revancha, pues es  complicado que los clavadistas mexicanos alcancen el octavo sitio para clasificar a Panamericanos y Olímpicos. El pronóstico es que sólo uno de ellos podría colocarse entre los mejores ocho del mundo, y por consiguiente el selectivo de septiembre se realizaría aunque sea en la búsqueda de una sola plaza, sería todo un agarrón por la calidad de los saltadores de plataforma que tiene México. Lo cierto es que la lucha interna entre la nueva camada de clavadistas mexicanos de plataforma 10 metros, y saltadores consolidados como Rommel, pueden llevar a México otra vez al podio olímpico, aunque, eso sí, sería hasta los Juegos de Río de Janeiro 2016 en el plano individual. cochoa@mediotiempo.com

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