A dos años del oro mundial en Roma 2009, Paola Espinosa enfrentará su...

El próximo 18 de julio, la clavadista Paola Espinosa, cumplirá dos años como campeona mundial de la plataforma 10 metros, título que consiguió en Roma 2009. Tres días después el 21 defenderá su corona

 

El próximo 18 de julio, la clavadista Paola Espinosa, cumplirá dos años como campeona mundial de la plataforma 10 metros, título que consiguió en Roma 2009. Tres días después el 21 defenderá su corona en el Campeonato Mundial de Natación de Shanghai, que se desarrollará del 16 al 31 de julio.

Quien escribe tuvo la oportunidad de acompañar al equipo mexicano en esa aventura que resultó histórica para nuestro país, y toda una hazaña para la clavadista de Baja California Sur, que si bien venía con la categoría de medallista olímpica en Beijing en saltos sincronizados, la verdad es que en el ámbito individual su actuación no fue la deseada.

Paola llegaba a Roma luego de una temporada complicada en 2009, tuvo un cuadro de varicela que la alejó de las competencias de Serie Mundial en Inglaterra y México.

Y aunque regresó para ganar medalla de oro en la Universiada Mundial de Belgrado, lo cierto es que el nivel del evento fue de baja calidad, al grado que la única clavadista del Mundial de Roma que estuvo también en Universiada fue ella, su puntuación en Belgrado lo dice todo, se impuso con 354 puntos, muy por debajo de su promedio.

En los entrenamientos en la fosa de clavados de Roma, la entrenadora Majin trabajaba tiempo extra con Paola, le gritaba, le corregía, la china sabía que Paola podía dar la campanada, a pesar de las semanas que dejó de entrenar.

 En algún momento conversando con Paola, le expusimos que en México se tenía mucha esperanza en ella para alcanzar la presea, como parte de prensa de la delegación mexicana, no queríamos “inflar” un resultado que posiblemente no se daría. Nos dijo que sería bueno concientizar a la gente que la Universiada y el Mundial eran competencias totalmente diferentes en cuanto al nivel, pero que por ningún motivo dijera que no tiene oportunidad, “me puedo subir al podio”.

Creemos que la principal virtud de Paola, es la seguridad que tiene en ella misma. Siempre hemos pensado que si en Beijing no ascendió subió al podio en individual, fue porque en ese momento solitario sobre la plataforma de 10 metros, ella perdió esa confianza por unos instantes.

Parte de lo grandioso de la medalla de oro en Roma, vino un día antes de la final, en la eliminatoria. Eran 18 clavadistas que avanzarían a la semifinal. Paola tuvo una competencia desastrosa con una puntuación de 292.85. Estaba en el lugar 23 al iniciar la última ronda, había tenido en sus dos últimos saltos calificaciones de cuatros y treces. Imposible pensar que lograría calificarse entre las mejores 18.

Mientras tanto, la también Mexicana Laura Sánchez, iba tranquila en el lugar 15 para meterse sin problemas a la semifinal, pero sin ninguna expectativa de triunfo.

El entrenador de Laura y extrenador de Paola, Francisco Rueda, nos comentaba antes de la última ronda de clavados, que si Paola lograba recuperarse y meterse en el sitio 19, él retiraría de la competencia a Laura para que al recorrerse los lugares, Paola lograra avanzar a la semifinal en el puesto 18. “No importan las diferencias que se puedan tener entre los entrenadores, antes que nada está México”

En su último salto, las 2 y media vueltas atrás con uno y medio giro, Paola lo metió regular con 74 puntos, de manera por demás dramática, logró colocarse en 18 con 292.85 arriba de la francesa Claire Febvay con 290.00.

Al preguntarle cómo se sentía, Paola se concretó a decir, “me dejaron vivir, mañana todo será diferente”…y vaya que lo fue. En la cena de ese mismo día, comentó que quizá uno de sus clavados que le dieron 3 de calificación pudo ser todavía más bajo, pero que bueno era continuar en la competencia, donde todas partirían de ceros.

Alrededor de todo esto, estaba la llegada de Yahel Castillo de última hora al Mundial, luego de una indisciplina en la Universiada, inflada al por mayor por muchos, la Federación de Natación le había castigado torpemente al dejarlo fuera de Roma y exhibirlo de manera injusta; no obstante,  gracias a la intervención de Bernardo de la Garza, Director General de CONADE, Yahel fue incorporado nuevamente al equipo.

Al otro día, Paola cumplirá lo dicho, avanzaría en la semifinal en tercer sitio, y en la gran final escribiría una página de oro de los clavados mexicanos. ¿Sabías que Marijose Alcalá es la única mujer medallista en un Mundial?, “No, no lo sabía, espero entonces ser la segunda”, nos decía una siempre tranquila Paola Espinosa.

En la gran final, la mexicana tuvo una competencia de ensueño, derrotar por vez primera a la china Ruolin Chen, quizá la máxima clavadista de plataforma de todos los tiempos, significaba hacer historia no sólo en México sino en el mundo.

Tuvo un inicio incierto, 3 y media vueltas al frente con grado de dificultad de 3.0 lo tiró con 67.50 que la ubicaba en octavo; en su segundo salto empezó lo grande de Paola metió las 3 y media vueltas atrás (3.3) con 90.75 para subir al tercer puesto con una calificación de 10 por parte de uno de los jueces.

El tercer clavado que en la eliminatoria lo metió de tres puntos, las tres y media vueltas inversas (3.4), conocidas también como holandés, ahora lo hizo de manera magistral con 91.80 y una calificación de 10 para colocarse en una primera posición que jamás perdería. Cabe decir que este salto sólo ella lo tira en el mundo.

Su cuarta ejecución, las tres y media vueltas adentro (3.2), Paola hizo un buen clavado con calificación de 86.40 y cerró con clavado atrás dos y media vueltas con uno y medio giro (3.4) que obtuvo puntuación de 91.80 un total de 428.25, la eterna Ruolin 417.60 se quedaría en segundo.

Paola se colocaba en cima no sólo de los clavados mundiales, sino también en lo alto del deporte mexicano, lugar que todavía ostenta. De igual forma, la entrenadora Majin, con todas la “grillas” en su contra por parte de muchos, demostraba su calidad y el por qué de su contratación.

Al otro día, algunos no pudimos dormir por la emoción de la medalla de oro, de escuchar el himno nacional mexicano, y de todo lo que envolvió la proeza de la “Princesa de los Clavados”. Paola se levantó como un día cualquiera, con su personalidad, dijo “Me dormí temprano, todo muy bien”.

El jueves 21 ¿repetirá la hazaña

 

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