A 12 años, no se olvida el Parque del IMSS

A más de una década de su desaparición existe el lamento de que nadie defendió la "catedral" del beisbol mexicano...

Hoy muchos le extrañamos.

Pero nadie movió un sólo dedo para defenderlo. Lo vimos agonizar y nos quedamos en la apatía total.

Como aficionado a Díablos Rojos del México me da vergüenza pasar por las Avenidas Cuauhtémoc y Obrero Mundial del Distrito Federal y pensar que no hice nada por proteger uno de los lugares más importantes del beisbol mexicano. Desde luego, nos referimos al Parque Deportivo del Seguro Social. Catedral del beisbol mexicano que en un abrir y cerrar de ojos dejó de existir, a principios del dos mil.

Qué se podía hacer dirían algunos, cuando la suerte estaba echada, y los dueños de los equipos locales, Diablos Rojos y Tigres, ofrecieron tan sólo 90 millones de pesos al Instituto Mexicano del Seguro Social por el terreno donde estaba el inmueble.

Dos de los hombres más poderosos económicamente de México, Alfredo Harp y Carlos Peralta, propietarios de Díablos y Tigres, respectivamente, no quisieron llegarle al precio del predio, que al final sería vendido a Autocamiones Central, distribuidor autorizado de Ford, por 169 millones 69 mil 862.5 pesos y posteriormente a Grupo Gigante, quienes junto con otras empresas, construyeron el Centro Comercial "Parque Delta"… Hasta parece broma.

Desde luego, jamás se les ocurrió tomar en cuenta la opinión de los aficionados. Una decisión unilateral. Sin mala fe, eso está más que claro, porque ambos dirigentes aman profundamente al beisbol. Hoy, quizá nunca lo reconozcan, pero vaya que estarán arrepentidos de esa decisión tomada en el 2000.

Pero ninguna voz se levantó por nuestro parque de pelota. Tampoco pluma alguna de periodista dijo nada. Tal parece que a nadie le importo…Claro, hoy todos lo lloran, lo recuerdan y hasta lo invocan.

Ese 1 de junio de 2000, último partido en Parque del Seguro Social, parecía más un día de fiesta que de luto. La gente celebraba que tendría el beisbol mexicano, por fin, un estadio de Ligas Mayores, como el Foro Sol…La verdad es que así lo vendieron para que nadie hiciera nada por nuestro Parque.

Cuando equipos de Ligas Mayores toma la decisión de derruir un estadio, salvó algún caso excepcional, el nuevo inmueble sustituye en la misma zona al viejo estadio. Aquí en México no fue así, la nueva sede del beisbol capitalino se iría al otro extremo de la ciudad.

El partido lógico que puso fin al Estadio del Seguro fue México-Tigres. Pero, algunos ex peloteros sí que lamentaban la inminente muerte del Parque:

Nos tocó cubrir como reportero dicho acontecimiento, y observamos en un rincón del dugout  del México a Ramón Arano, uno de los grandes del beisbol  nacional. El llamado “Tres Patines” lloraba y decía que no era posible que nadie hiciera nada por salvar al estadio. Fue el único Diablo que se expresó. Del otro lado, con Tigres, Roberto “Beto” Ávila pensaba que el cambio de estadio era un error. Y es que antes del partido, se realizó un juego de veteranos de Diablos-Tigres. Don “Beto” lanzaría la última primera bola del Parque.

A casi once años de ese acontecimiento, los Tigres salieron de la capital de la República, y los Díablos no se puede decir que tengan un estadio. Cada vez que se le da la gana a los dueños del Foro Sol, mandan al beisbol a otra plaza para dar paso a algún concierto.

El error de no salvar al Parque del Seguro Social en su momento, llevó  al dueño del México, Alfredo Harp Helú, a buscar algún terreno en el Distrito Federal para construir un nuevo estadio:

Cuando parecía que se tendría por fin un estadio de beisbol y no un foro de conciertos, al establecerse un trato legal  con la UNAM para la construcción de un Parque de Beisbol,  en los terrenos de Ciudad Universitaria. Vino la presión de grupos ecologistas que hicieron dar marcha atrás a la Rectoría universitaria. El motivo fue la extinción de cierta especia de culebra.

De igual forma, en los últimos meses el Gobierno de la Ciudad de México, ofreció a Alfredo Harp el estadio Fray Nano de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, pero otra vez la cuestión ecologista no permitió que se llevara a cabo la construcción porque había necesariamente que tirar algunos árboles.

Ante una posible serie final en la Liga Mexicana entre Diablos Rojos y Tigres, no pudimos dejar de paso el recordar ese lugar maravilloso que fue el Parque del Seguro Social. Hoy le lloramos... Ayer, no nos importó.

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