Falsedades en el clima

¡Bienvenidos, bienvenidos! Al mundo donde queda demostrado que nuestros políticos son mentirosos y nuestra naturaleza un caos climatológico.

¡Bienvenidos, bienvenidos! Al mundo donde queda demostrado que nuestros políticos son mentirosos y nuestra naturaleza un caos climatológico.

Sin laberintos narrativos y gigantes etíopes ganando las carreras. Sin recordar que las tradiciones nacen cerca del Olimpo para ser soldados que crucen de la ciudad griega Olimpia a Maratonea con una distancia de 42 kilómetros y cacho, para llegar a dar el aviso de las guerras.

Un fin de semana histórico por los sucesos, por dos grandes carreras en dos cosmopolitas y capitalistas ciudades. Los maratones de Chicago y de Berlín dejaron dos reflexiones de corte político y social. Aquí interpretamos a nuestro fauno Madrazo y nos apiadamos del calentamiento global. Aquí canto mi juglar auténtico de falsedades en el clima.

Berlín. Ahí se ha demostrado que los códigos maquiavelicos no sirven para las verdades deportivas. El engaño es mal pagado (sino pregúntenle a Marion Jones, norteamericana que fue despojada por haber consumido sustancias para mejorar sus tiempos de 5 medallas en Sydney 2000). La política mexicana caracterizada por sus eternas falsedades, por su ética implementada en la obra del Príncipe del florentino Nicole Maquiavelo, refleja lo que a veces en plenas campañas electorales no entendemos los televidentes, radioescuchas y mortales. Las promesas jamás cumplidas (veamos el caso de las tenencias, que fue una de las principales armas de campaña de Felipe Calderón y que según se ha retrasado hasta el 2011), las palabrerías de la mayoría de cuello blanco del crisol burocrático mexicano han quedado ejemplificados con la absurda manera de llamar la atención de Roberto Madrazo, que fue descalificado por haberse saltado un tramo del maratón y aún así atreviéndose a festejar que había mejorado su marca. Igualito que el festejo de Calderón el 2 de Julio del 2006, igualito que el festejo de Salinas en 1988.    

Chicago. Con un fallecimiento y un mensaje de ultratumba por problemas cardíacos, con un calor otoñal inédito en la ciudad de los vientos, con 250 personas atendidas y al menos 49 corredores internados en el hospital, la naturaleza ha vencido al ser que se siente indestructible, al ser que inventa a cada rato como joderse más al planeta Tierra. Fríos en las eras de calor, trombas en las eras de sequía, escasas lluvias en épocas de aguaceros. En fin, a veces creo que el deporte puede ser el estandarte de gigantes campañas en favor de las mejorías de la vida. En la capital de Illinois la naturaleza dio una llamada de atención. Sino hacemos caso a nuestro alrededor (y conste que no apoyo a otro político gringo, Al Gore en sus campañas agarrándose de promesas con el medio ambiente), después no habrán Juegos Olímpicos Invernales; los de Verano tendrán que ser en instalaciones techadas; los Mundiales con campos sintéticos; la Serie Mundial cambiaría de fecha; la moda de las carreras atléticas y la tradición griega de los maratones cancelada por el alto riesgo de la competencia.

Berlín y Chicago nos han regalado dos profundas reflexiones a las que salir corriendo o darse la vuelta para que el señor de bigote que quería ser presidente, al rato corra igual que en el maratón y siga con puestos públicos engañando a los mexicanos y a él mismo; no busquemos soluciones en nuestra lucha contra el calentamiento global, para que de manera visionaria apocalíptica jamás salgamos de nuevo a correr en nuestra Tierra. Es ahí donde están las falsedades en el clima.

La Barra 90.9 sábados 1 pm en la Ciudad de México 90.9 fm. Para todo el cibermundo www.ibero909radio.com Porque no todos escuchamos lo mismo.

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