El deporte en el cine mudo

Existió un tiempo cuando el cine era mudo. Esa debió de ser, supongo, una época feliz. Porque las palabras pesan sobre las personas y las del cine, suelen ser penetrantes.

Existió un tiempo cuando el cine era mudo. Esa debió de ser, supongo, una época feliz. Porque las palabras pesan sobre las personas y las del cine, suelen ser penetrantes.

Para aquel momento vivía un genio inglés que era capaz de transmitir humor, ternura, tragedia, belleza, ingenuidad, pálpitos de amor y dolor, toda la vida sin el auxilio de la palabra.

Él, Charles Chaplin, fue el icono de una generación que tuvo la gracia de retratar el mundo a través del silencio, pero también fue él, el primero en llevar a la pantalla el deporte moderno: su estética en la tragedia, la comicidad del error y la perversidad del éxito.

Charles Spencer, aquel inglés que nació en la lluviosa Londres de 1889,  inauguró en 1914, nueve décadas de Deporte en el Cine. De las 82 películas que componen su filmografía, ocho contienen elementos deportivos:

Gentlemen of Nerve (1914) en la que también fungió como Director, Kid Auto Races at Venice (1914), The Knockout (1914), Mabel at the Wheel (1914), The Champion (1915) donde participó como Director y Guionista, al igual que en The Rink (1916) y The Gold Rush (1925), y City Lights (1931) en la que además de dirigir y ser Guionista, hizo la música.

Chaplin era un genio apto para crear las coreografías precisas de aparentes errores que estilizaban personajes y convertían el deporte en séptimo arte, aquellas escenas de "The Knockout" son precisas en el ejercicio de combinar elementos de ficción en situaciones disparatadas.

Nadie cómo él para ser preciso y abanicar con los guantes, patear al contrincante, entrenar sombra con el referí, caer y levantarse, tomar vuelo con las cuerdas cual Santo, imaginar las caricias de su mujer amada a medio combate, correr para hacer sonar la campana a destiempo, volver a caer y levantarse para impedir que el árbitro termine la cuenta de protección, convertir la pelea cuerpo a cuerpo en un encuentro casual.

Chaplin fue el primero que logró captar el ritmo y la magia de la fascinación popular por el deporte cuando apenas comenzaba a tomar su dimensión como el espectáculo de masas por excelencia del Siglo XX.

Por eso aquello de que las cosas existen antes que las palabras. Y que aquella época del cine mudo debió de ser una época feliz. Porque las palabras pesan sobre las personas y en el deporte, a veces, como diría Chaplin, suelen ser de plomo.

http://www.youtube.com/watch?v=zskO9O3hF78

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