De la ilusión a la vergüenza

La ilusión comenzó a inicios la semana pasada, días antes de viajar a los Juegos Panamericanos Río 2007.

La ilusión comenzó a inicios la semana pasada, días antes de viajar a los Juegos Panamericanos Río 2007.

No fueron muchos días y antes de comenzar los Juegos Panamericanos, se vivió la vergüenza, tres atletas mexicanos dieron positivo en las pruebas antidoping celebradas aquí en nuestro país.

Todo el esfuerzo que se hizo, el trabajo, la preparación de cientos y unos cuantos tuvieron que ensuciar nuestro deporte.

Lo peor es la mentira, la cual siempre se antepone por los dirigentes prepotentes, faltos de capacidad, experiencia y sensibilidad para afrontar la responsabilidad y hablar con la verdad.

El futbol puso el ejemplo, con la mentira de los dirigentes ante la FIFA, en el caso de Salvador Carmona y Aarón Galindo, se llegó a la vergüenza mundial y, finalmente la verdad con el doping de estos dos jugadores dejó en muy mala imagen al futbol mexicano.

Esta vez, quien critica, quien aún siente los botines y festeja en su interior los goles que marcó con América, Cruz Azul y con la Selección Mexicana, olvida que ya es el Director de la Comisión Nacional del Deporte, CONADE, y recurre a la mentira.

Carlos Hermosillo, quien tenía en sus manos la solución, los exámenes previos de los deportistas mexicanos antes de viajar a Río de Janeiro, Brasil, debió actuar, pero hizo lo mismo que los dirigentes del futbol, callar, tratar de resolverlo solo y falló. Carlos no debe acabar con la ilusión de cientos, porque antes de comenzar los Juegos Panamericanos, nos da vergüenza que espere unos días para aclarar la verdad, debe mostrar capacidad, manera de mando, determinación como autoridad máxima del deporte nacional mexicano, en denunciar abiertamente a los tres deportistas y sancionarlos.

No hay que tener la mano ligera, liviana y permitir que los presidentes de Federación, en este caso de levantamiento de pesas, atletismo y pentatlón moderno, hayan fallado y ocultar su falta de atención.

El esfuerzo de la mayoría de nuestros atletas merece respeto, no levantar el dedo y querer tapar el sol; no, es el primer problema  de Carlos Hermosillo y muestra falta de carácter, mando y deja todo para mañana.

Hoy, Carlos Hermosillo, es tarde, ya sabemos que Héctor Rizo, en levantamiento de pesas; Adriana Fernández, de medio fondo y la pentatleta Karina Morales, fallaron.

La ilusión debe volver porque los mexicanos entran en liza, dejarán la vergüenza cuando ganen una medalla con su esfuerzo y no tendrán la mentira sino la verdad de que son triunfadores y de esos, hay muchos mexicanos.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas