Empiezan las expectativas para algunos atletas JO

Al parecer todo indica que Paola Espinosa llevará el peso de la Delegación Mexicana que participará en Londres 2012
Estamos a poco menos de tres meses del inicio de los Juegos Olímpicos y las expectativas, en relación con algunos deportistas,  van creciendo al tal grado de que, prácticamente,  ya se les está colgando una medalla olímpica. Dichas esperanzas no son gratis, ni tampoco funcionan como decreto, pues se tiene confianza en algún deportista debido a sus resultados, ni más ni menos. No por simpatías, ni porque el atleta pueda decir que ganará presea. El resultado es el que habla.
 

Se piensa, de manera fehaciente, que la clavadista Paola Espinosa repetirá medalla en los  Juegos debido a la gran forma competitiva que ha mostrado durante todo el ciclo olímpico. No olvidemos que en Beijing 2008 obtuvo la presea de bronce en saltos sincronizados al lado de Tatiana Ortiz. Desde luego, siempre se deberá poner en la balanza que estamos hablando de un deporte de apreciación en el que todo puede acontecer. 

A través de la historia de los Juegos Olímpicos han existido muchos deportistas a quienes se les ha puesto la etiqueta de favoritos. Algunos han logrado conseguir medallas, pero otros, la gran mayoría, han visto frustradas sus incursiones en los Juegos.

 
A continuación recordaremos algunos episodios olímpicos que ejemplifican el escenario antes mencionado
 
Uno de los casos más memorables de expectativa generada hacia algún deportistas se dio en México 1968, cuando el país entero se paralizó para observar la competencia del nadador Guillermo Echevarría. Todo estaba listo en la Alberca Olímpica para el gran festejo, inclusive el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz era parte del público asistente. Y es que unos meses antes el tritón mexicano había impuesto el récord mundial en la prueba de los 1500 metros. Al final quedaría en sexto lugar.
 
Los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 albergó otro episodio de grandes esperanzas mexicanas que al final terminaron en el pozo. El entonces Titular de la CONADE, Raúl González, pronosticó ocho medallas para México, y la verdad es que sí había motivos estadísticos para ser optimistas, quizá no al grado de llegar a ocho presas, pero sí de sumar algunos metales. Un fondista de 10 mil metros, Arturo Barrios, poseedor de la marca mundial. El equipo más poderoso del mundo en cuanto a maratón con Dionicio Cerón, Isidro Rico y Salvador “Halcón” García. Un Eric Mergenthaler, campeón mundial de vela un año antes en las mismas aguas del Mediterráneo. Un tremendo equipo de clavados con Jesús Mena, Jorge Mondragón y Marijose Alcalá. Todo eso no sirvió de nada, pues al final sólo se conseguiría una medalla de plata en 50 kilómetros marcha con Carlos Mercenario.
 
Cuatro años después, en los Juegos de Atlanta 1996, quien cargó con la falsa expectativa fue el marchista Daniel García, quien era amplio favorito en su prueba. Campeón Mundial, ganador de todo durante el ciclo olímpico. Inclusive se promocionaba un anuncio comercial ganando la competencia, el andarín quedaría lejos del podio. Sólo Bernardo Segura obtuvo el bronce en la caminata de 20 kilómetros en una de las participaciones mexicanas  más tristes que se recuerden.
 
Para los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, dos deportistas cargaban con la mayor expectativa. Uno de ellos era el velocista Alejandro Cárdenas, quien había alcanzado presea en el Campeonato Mundial de Sevilla, y el otro el taekwondoín Víctor Estrada, el primero se quedaría en la orilla, mientras que Estrada rescataría la medalla de bronce. Pero todo este desdén se olvidaría con la enorme participación del resto de la delegación mexicana que terminaría cosechando seis medallas olímpicas
 
En Atenas 2004, Ana Gabriela Guevara cumplió con la expectativa que se tenía de ella de ganar una presea olímpica; mientras que en 2008, María del Rosario Espinoza haría lo propio con su medalla de oro en taekwondo. Ambas enfrentaros sus respectivos Juegos con enorme presión, tanto del público como de los medios de comunicación.
 
En Londres 2012 existe el potencial para que los deportistas mexicanos tengan una buena participación, pero la única expectativa real de medalla, basada en la estadística, se llama Paola Espinosa. Por supuesto que también están los clavados sincronizados, donde Iván García y Germán Sánchez tienen una verdadera oportunidad de ascender al podio, el tiro con arco, la marcha y el boxeo. Pero quien llevará a cuestas todo el peso de la Delegación Mexicana será, sin ninguna duda, Paola Espinosa.
 
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