El último paso antes de Wrestlemania

Este domingo se realizará Fastlane, el último PPV antes de Wrestlemania, el cual sustituye a Elimination Chamber

Este domingo se realizará Fastlane, el último PPV antes de Wrestlemania, el cual sustituye a Elimination Chamber, un evento que había perdido mucho interés pese a los buenos combates que se daban dentro de la Cámara de Eliminación.

Como ya se ha hecho costumbre desde que Brock Lensar le arrebató el Campeonato de WWE a John Cena en Summerslam, no se pondrá en juego el cetro (el cual desde entonces sólo se ha disputado en dos ocasiones desde agosto), pero sí habrá un duelo muy interesante, Daniel Bryan vs. Roman Reigns.

El ex integrante de The Shield ganó el Royal Rumble, lo que originalmente le daría el pase a Wrestlemania y al duelo por el Campeonato. Pese a ser uno de los consentidos por mucho tiempo, esa noche Reigns fue abucheado y los reclamos se mantuvieron en eventos posteriores; en contraste, el famoso grito de “Yes!” que identifica a Daniel Bryan volvió a cobrar fuerza como lo fue hace un año.

De forma sorpresiva, WWE le hizo caso a su afición y pactó un duelo para este domingo entre los dos gladiadores para definir al retador de Brock Lesnar, hecho que pocas veces se ha visto, ya que normalmente el ganador del “Rumble” es el retador definitivo y sólo en dos ocasiones el vencedor estuvo cerca de no luchar en el evento más importante de la empresa.

Aquí hay algo importante a destacar, WWE sabe lo que hace, muchas veces se cuestionan decisiones y apoyo hacia algún luchador pero siempre hay un por qué, las rivalidades suelen respetarse y todo se acomoda para que las cosas salgan como deben ser.

Otra cuestión a considerar es la afición, siempre es cambiante y la marea hoy lleva algo el próximo año llevará otra cosa. El año anterior, Batista regresó después de varios años ausentes, WWE esperaba un buen recibimiento para el “Animal”, pero no contaban con que el “Yes Movement” ya superaba la popularidad de muchos luchadores y que en ese momento Roman Reigns era uno de los favoritos y el que perdiera en el último momento ante Batista no fue agradable para el público, además que Bryan ni siquiera estuvo en el combate.

Este año, el entonces amado Reigns se llevó la lucha, parecía que la afición estaría feliz, pero no fue así, ahora la ovación se convirtió en abucheo, pero hubo una constante… La gente pidió a Daniel Bryan de nuevo.

La popularidad del barbón se mantiene pese a estar más de medio año fuera de acción y WWE ha sabido aprovechar la misma aunque no creyeran que el famoso grito pudiera perdurar tanto tiempo, el cual nació hace más de cuatro años y cobró mayor fuerza el año pasado. Por lo que la empresa escuchó a la afición (lo que debería pasar en todas las empresas) y ahora Bryan está ante una oportunidad importante.

Este domingo podría escribirse historia. Bryan podría meterse de nueva cuenta al evento principal de Wrestlemania por segundo año consecutivo, por primera vez desde que se acordó que el ganador de Royal Rumble iría a Wrestlemania, esto no pasaría o las aguas volverán a su cauce y Roman Reigns seguirá como retador y Bryan quedaría fuera pese a los reclamos de los aficionados, pero también podría haber la opción de un triangular, hecho que ya sucedió el año pasado y donde Daniel Bryan se coronó.

El camino a Wrestlemania comenzó en Royal Rumble pero en Fastlane podría definirse a donde irá la edición 31 del evento más importante de WWE.

Sin más que comentar me despido, nos leemos en la siguiente caída.

Dudas, comentarios o si simplemente quieren hablar de lucha libre les dejo mi twitter @apolovaldes

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