Fraudes en la lucha libre

La palabra fraude suele ser usada muy a la ligera por algunas personas en la lucha libre, cuando la gente ve un resultado 'predecible' o no gana su favorito, en ocasiones estalla para catalogarlo.

La palabra fraude suele ser usada muy a la ligera por algunas personas en la lucha libre, cuando la gente ve un resultado "predecible" o no gana su favorito, en ocasiones estalla para catalogar de fraude un combate.

El significado de la palabra es el siguiente: "Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete", por lo que el resultado de una lucha no es un fraude, puede haber polémica por cómo se dio, pero por sí mismo mientras se cumpla lo prometido.

En el caso de un duelo de apuestas, puede considerarse fraude en caso que nadie pierda la cabellera, la máscara o cualquier otra cosa que se apuesta. Estos casos sí han sucedido y aunque se intenté decir que es parte del “show”, cuando se promete un retiro y el luchador sigue en los cuadriláteros, la posesión de un nombre y éste no queda en manos del ganador o pierde la máscara o la cabellera alguien que no estaba en el combate (hasta un réferi), sí podría llamarse un fraude, a menos que se especifique que eso podría llegar a suceder.

Por otro lado, sí hay un tipo de fraude cuando hay un duelo de apuesta que se cumple, cuando alguno de los luchadores vuelve a apostar la máscara ya caída. La tapa a diferencia de la cabellera, sólo se puede apostar una vez y hacerlo más veces, realmente es un fraude, porque normalmente el que la pierde en una ocasión y vuelve a apostarla, es el que la pierde de nuevo.

En otro caso que podría ser denominado como fraude, es la suplantación de un luchador, hay varios casos a lo largo de la historia que un luchador es anunciado y aparece otro gladiador bajo la máscara, Santo, Blue Demon, Abismo Negro, Mil Máscaras, Místico, etc. Han sido suplantados por personas que se hacen pasar por ellos y lo peor es cuando los promotores y empresarios saben que no es el luchador real y aún así lo presentan tal cual.

También cuando el luchador es anunciado y no llega, pero además no hay explicación del promotor o el gladiador mismo. En ocasiones sabemos que hay problemas con vuelos, el tráfico, cosas familiares, laborales, lesiones, etc. La afición debe de entender esto y no luego, luego atacar. Pero hay veces que no hay ninguna explicación, la promoción del luchador se hace y llegado el día la lucha llega y el gladiador no llega, con justa razón si no hay una explicación el aficionado debería poder pedir su dinero de regreso.

Puede haber una fraude en un evento o en una lucha, pero el resultado en sí cuando se cumple con lo que se promete no considero que sea un fraude, uno puede criticar el accionar del ganador, lo superior que era el rival, la forma en que se dio el resultado (un faul, apoyado de las cuerdas, o de otra forma), hasta a la empresa misma por presentar el combate, pero “el que avisa no engaña”, si promete que se pagará una apuesta y se paga, no hay fraude.

Sin nada más que decir, me despido, nos leemos en la siguiente caída.

Dudas, comentarios o si simplemente quieren platicar de lucha libre, les dejo mi twitter @apolovaldes

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