Alarga Hijo del Santo 25 años la leyenda del Enmascarado de Plata

El sueño del niño se hizo una realidad. El Hijo del Santo es el reflejo de la constancia, dedicación y esfuerzo mostrados a lo largo de 25 años como luchador profesional, aniversario que festejará...
 El sueño del niño se hizo una realidad. El Hijo del Santo es el reflejo de la constancia, dedicación y esfuerzo mostrados a lo largo de 25 años como luchador profesional, aniversario que festejará el deportista apostando su máscara en el Toreo de Cua

MEDIOTIEMPO | Agencias17 de Octubre de 2007

  • Apostará su máscara el 8 de Diciembre como parte de los festejos de su universario

El sueño del niño se hizo una realidad. El Hijo del Santo es el reflejo de la constancia, dedicación y esfuerzo mostrados a lo largo de 25 años como luchador profesional, aniversario que festejará el deportista apostando su máscara en el Toreo de Cuatro Caminos.

Tras debutar a escondidas de su padre con el nombre de Korak y mantenerse así más de medio año, el 18 de Octubre de 1982 nació en el mundo de las luchas el Hijo del Santo en la Arena Nuevo Laredo, al lado de Ringo Mendoza, derrotando a Sangre Chicana y Coloso Colosetti.

Ahí nació el Hijo del Santo, pero la persona detrás de la mítica máscara llegó a este mundo un 17 de Febrero de 1963.

"Me enamoré del personaje del Santo y de la Lucha Libre, fue una atracción muy fuerte para mí desde niño, comencé a soñar con convertirme en luchador profesional y ser como mi padre".

El inicio en esta profesión fue complicado, ya que el Enmascarado de Plata no quería que su décimo y último hijo fuera gladiador, y aunque contaba con el debido permiso paternal para entrenar, el deseo del padre era que terminara una carrera universitaria, y combinó las dos.

Él tenía la idea de dejar el personaje en manos de uno de sus hijos, "yo demostré ser un niño deportista, disciplinado, independiente y creo que esas características eran las que se requerían para ser un digno continuador del Santo", dijo.

El Hijo del Santo exhibió disciplina y cumplió el deseo de su padre, al demostrar que podía combinar con gran nivel el arte del pancracio y la carrera de Ciencias de la Comunicación.

El luchador se da tiempo para ejercer su profesión con un programa de radio y una columna semanal en un diario deportivo, es seguidor de las Águilas del América en el futbol, y sobre sus gustos musicales dijo escuchar música de todo tipo, pero su favorito es el cantautor español Joan Manuel Serrat.

Cuando el Santo se enteró de las "travesuras" de su hijo, al descubrir que luchaba bajo el nombre de Korak con una vestimenta  "robada" a su padre, el Enmascarado de Plata le brindó su apoyo, y le ayudó a enfrentar las críticas por ser un junior, y llegar al mundo del pancracio bajo la sombra de su progenitor.

El Hijo del Santo poco a poco se ganó un lugar, y en menos de tres años, cuando el público reconoció no sólo a un heredero sino a un buen gladiador, Rodolfo Guzmán Huerta, El Santo, murió el 5 de Febrero de 1984, un viaje en el que se le adalantó su esposa, María de los Ángeles Rodríguez, tres años antes, lo que aumentó la responsabilidad de portar con orgullo y dignidad el legado de su padre.

La recompensa llegó pronto, títulos mundiales, más de 30 cabelleras y 41 máscaras son parte de su carrera deportiva profesional y quiere más, y la siguiente podría conquistarla el 8 de Diciembre.

Como parte de su 25 Aniversario en el mundo de la lucha libre, Hijo del Santo expondrá su máscara en el Toreo de Cuatro Caminos el 8 de Diciembre próximo, y uno de sus odiados rivales, Blue Demon Jr, será su oponente en un posible triangular o cuadrangular, en una lucha donde se podrán apreciar a las dos máscaras más importantes en la historia de la lucha libre en México.

"Vamos a estar los dos en el mismo cuadrilátero y suena interesante. Hay un pacto con La Parka (para apostar las máscaras), pero Demon metió su cuchara y quiere intervenir. Puede haber un triangular o cuadrangular", manifestó.

El Hijo del Santo es consciente que puede perder y su carrera terminaría, "si fuera mi caso me daría tristeza, me retiraría de la lucha libre, no tendría valor ni cara para subirme a un ring, terminaría mi carrera, pero seguiría detrás del Santo con todo lo que estoy haciendo".

El Hijo del Santo es un gladiador que ha sabido explotar la "marca" que nació con su padre hace 65 años, en lugar de que alguien lo haga a través de la piratería, "qué mejor que ganemos dinero los que mantenemos el personaje, es lo más justo".

Los sueños y planes no paran, ya que el Hijo del Santo posee una tienda con artículos del mítico "Enmascarado de Plata", así como una cafetería, los cuales son parte de su patrimonio. "Algún día llegará el retiro y no quiero acabar en la miseria, es válido sacar provecho de una manera digna y responsable".

Pero quiere más, "ver realizada mi caricatura, hacer teatro, una obra que hable del Santo, crecer con mi cafetería, mi tienda, estoy en el proceso de hacer una franquicia, me la imagino en Tokio, Los Ángeles y Chicago".

Por otra parte, su trayectoria y viajes a países con historia luchística como Japón y Estados Unidos le permiten asegurar que "la lucha mexicana es respetada, somos temerarios, nos arriesgamos, podemos competir", y revela que los rivales más complicados son los orientales.

También ha vivido distintas etapas de este deporte en México, mismas que dice aparecen cada diez años para "alborotar" a la gente y ocasionar una revolución, un boom, mismo que ahora se destaca por la lucha espectacular, de lances, que le agrada, pero que en su opinión no lo es todo.

"A mí me gusta la lucha aérea porque tiene que evolucionar pero no me gusta que olviden la lucha tradicional, por eso creo que una de las características del Hijo del Santo ha sido mantener un estilo de lucha clásico aunado a lo espectacular".

El más pequeño de los diez hijos de Rodolfo Guzmán Huerta es un ser humano como todos los demás, con problemas personales, que gusta pasear con su familia y que tiene necesidades para olvidar o superar momentos difíciles; pintar es una de sus actividades favoritas.

"Nació de una necesidad (el gusto por la pintura), del ser humano que no ha tenido una vida fácil. He enfrentado muchos retos y obstáculos, difíciles, oscuros, y la pintura fue una necesidad de expresar esos sentimientos que en la lucha no se puede", aseguró el luchador, quien de volver a nacer, repetiría la experiencia de la lucha libre.

Sobre el legado del nombre que con tanto orgullo porta, "sólo puede ser entregado de padres a hijos", mencionó en referencia a Axel, sobrino del Hijo del Santo, pero que se presenta como el "Nieto del Santo", lo que ha llegado a convertirse en un problema legal.

"Tienes que defender y cuidar tu patrimonio, si (Axel) tuviera cualidades, entrega y profesionalismo  para llevar el nombre del Santo lo permitiría, pero no reúne lo necesario para ser heredero", aseguró.

El Hijo del Santo dejó en claro que su padre nunca hubiera permitido que un sobrino u otra persona utilizara el nombre del Hijo del Santo, y agregó que la leyenda sólo podrá continuar si su hijo cuenta con los requisitos.

"Mi padre no hubiera permitido que un sobrino hubiera sido el Hijo del Santo, cuando vio que yo tenía aptitudes confió en mí y así lo haré con uno de mis hijos, si logra reunir los requisitos, él podrá ser el Nieto del Santo o el siguiente Santo, y si no, aquí se acaba la historia".

[ntx][foto: Mexsport]

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