Mexicano hasta en el nombre: El Último Chingón

"¿Quién es el mero, mero? ¿Quién es el más chingón?", reza su canción oficial. Mexicano de cepa y orgulloso hijo de Cuernavaca, El Último Chingón es la personificación definitiva de la picardía...
"¿Quién es el mero, mero? ¿Quién es el más chingón?", reza su canción oficial. Mexicano de cepa  y orgulloso hijo de Cuernavaca, El Último Chingón es la personificación definitiva de la picardía nacional.
 "¿Quién es el mero, mero? ¿Quién es el más chingón?", reza su canción oficial. Mexicano de cepa y orgulloso hijo de Cuernavaca, El Último Chingón es la personificación definitiva de la picardía nacional.
Ciudad de México -
  • Luchador que ha hecho carrera en Europa, está de visita en México

"¿Quién es el mero, mero? ¿Quién es el más chingón?", reza su canción oficial. Mexicano de cepa  y orgulloso hijo de Cuernavaca, El Último Chingón es la personificación definitiva de la picardía nacional. Practica el albur como deporte y lucha con mexicanismos de por medio, no le avergüenza ser de la raza de bronce y predica "El Guachachá" como el fin máximo. Inició su carrera en la ahora derruida Arena Isabel de Cuernavaca, entrenado por Rey Leopardo y bajo el apadrinamiento del Dr. Ramón Cué, "Mandíbula" sería el primer personaje que lo arroparía en el trajín luchístico para después darle vida a "Aquiles". Con recomendación del Dr. Cué, "El Rey del Guachachá" viajó al Distrito Federal para entrenar en la Arena México, bajo la tutela de Tony Salazar., "Mandíbula" no pasaría de las de las primeras tres luchas en el cartel y algunas semifinales en Ciudad Neza, decidido  a emprender una aventura sin igual y bajo el concepto de la superación personal, Mandíbula viajaría a Europa aún sin saber si la Lucha Libre era practicada por esos lares. La iluminación llegaría por medio del Guachachá, toda la energía y creatividad se alojaron en un personaje único, sin barreras ni tapujos: El Último Chingón. Llegando al Líbano, el oriundo de Cuernavaca organizó junto a otros luchadores que conoció en Barcelona, una función donde serían parodiados figuras clásicas de la Lucha Libre mexicana, de esta forma "El Perro Aguado", "Mil Huesos", "El Hijo del Solidario" y "Huracán Gutiérrez" conocerían el enlonado europeo, "Condón Man" fué otro de los personajes que utilizó el otrora Mandíbula hasta toparse de frente con su propio destino: El Último Chingón, el exiliado luchador y "mero mero valedor", homenajeando al "Chapulín Colorado" en su uniforme, el corazón con una "CH", simboliza ese amor con el que El Último Chingón realiza su trabajo, presume a su país y conjuga un verbo muy popular para el mexicano. Después de conoció años de viajar por toda Europa, aprendiendo y enseñando, El Último Chingón se ha hecho de una fama muy singular, visitó Colombia y Chile con gran éxito y su historia se ha vuelto a topar con el país que lo vio nacer. "Estoy aquí para visitar los lugares que extraño, para estar con mis carnales, si sale trabajo bienvenido". La empresa de Guadalajara, Dantés Lucha Factory no dudó en contratar sus servicios "La neta a mí no me importa si dicen que mi nombre está naquísimo, lo porto con mucho orgullo y siempre bajo las órdenes del Guachachá". El Último Chingón es agradecido y ahí radica su éxito, "no sé lo que esté pasando ahora en el CMLL pero  siempre daré las gracias por la oportunidad que tuve, de ahí pude ir a Europa, conocer que los rings son más chicos, que casi no se utilizan las cuerdas, fue difícil pero tuve que adaptarme", el nombre surgió como parodia a "El Ultimo Dragón", pero en ese juego de palabras el Último Chingón encontró la libertad que pocas personas pueden presumir , "yo no sé porqué se ofenden o lo toman como una palabrota, el verbo Chingar es utilizado por todos, explica alegría, enojo, tristeza, son mis raíces y me siento bien Chingón por usarlo", declara el líder espiritual de los Guachacheros. Y es precisamente por ese orgullo y el trabajo que le ha costado sobresalir que afirma "yo estaré unas semanas aquí en mi México y me presentaré con quien guste, pero que quede claro no cambiaré mi nombre, no me pondrán el  “El Rey del Guachachá”o “El Último Chin…” me llamo el Último Chingón y así lucharé, divertido, honesto y muy respetuoso”. El Último Chingón es también su propio mascarero, una habilidad que tuvo que desarrollar a la par de su viaje. La filosofía del Guachachá no permite despegar los pies de la tierra, sabe que no es el primero, el único ni el mejor, pero si  el Último Chingón. Twitter del autor @krudemmon

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