El León Metalero en la WWE... Parte I

Fueron muchos meses de espera para los aficionados al "Ayatollah of rock´and rolla", y después de una serie de videos la incógnita fue revelada. Chris Jericho regresó a la WWE ante un público...
Fueron muchos meses de espera para los aficionados  al "Ayatollah of rock´and rolla", y después de una serie  de videos  la incógnita fue revelada. Chris Jericho regresó a la WWE ante un público eufórico que lo recibió nuevamente como "el salvador".
 Fueron muchos meses de espera para los aficionados al "Ayatollah of rock´and rolla", y después de una serie de videos la incógnita fue revelada. Chris Jericho regresó a la WWE ante un público eufórico que lo recibió nuevamente como "el salvador".
  • Jericho empezó desde abajo su camino en la lucha
  • Entrenó con los hermanos Hart

Fueron muchos meses de espera para los aficionados  al "Ayatollah of rock´and rolla", y después de una serie  de videos  la incógnita fue revelada. Chris Jericho regresó a la WWE ante un público eufórico que lo recibió nuevamente como "el salvador". Cabe señalar que  Chris Jericho no emitió discurso alguno y aín así su nombre se convirtió en "trending topic" a nivel mundial esto en la red social Twitter. Jericho postearía  en la popular página de microblogging "¿lo ven Randy Orton y CM punk?, yo no dije nada y soy trending", la atención será máxima para saber ante quién desarrollará rivalidad, la carrera musical del también vocalista en la banda Fozzy podría tener una pausa obvia. ¿QUIÉN ES CHRIS JERICHO? Rugiendo en las arenas y conciertos de rock, despedazando piernas y espaldas con las murallas impenetrables, Christopher Keith Irvine, mejor conocido como “Chris Jericho”, es un luchador nacido en los Estados Unidos pero fue criado en Winnipeg, Canadá, Hijo de un ex jugador profesional de Hockey de nombre Ted Irvine, Jericho relata en su libro “A Lion’s Tale”, que la afición por el wrestling se dio a muy corta edad, por “culpa” de ¡Su abuela!, Chris menciona “La primera vez que mire lucha libre por televisión, fue en el sótano de la casa de mi abuela, en mi natal Winnipeg cuando tenía 7 años. Ella era una señora muy tranquila, pero siempre que ella veía la AWA (la American Wrestling Asociation (AWA) era una promoción de lucha libre estadounidense), por televisión, se volvía loca y gritaba como todo buen fanático”.  Jericho fue literalmente abofeteado por los deportes de contacto, primero por la ya citada trayectoria de su padre Ted Irvine en el Hockey, y posteriormente por las hazañas de Jesse Ventura y mayormente las de Hulk Hogan en la AWA, el joven Jericho quedó impresionando por el Hulkster ya que “yo adoraba su gran bigote y su larga y rubia cabellera. Él tenía además, los músculos más grandes que yo hubiera visto y su carisma estaba fuera de este mundo. Para mí la combinación de todas estas cualidades lo hacían súper cool., él además fue el primer luchador, por el cual yo me sentí ligado emocionalmente “, toda gran historia tiene un añorable inicio. El Sr. Irvine como todo buen padre, llevó al pequeño Christopher a una función de lucha libre, donde el flechazo fue inmediato, los gritos, expresiones, porrazos y cada uno de los elementos que navegan en el yate de la lucha marcaron a Chris. Años más tarde ya en la adolescencia, Chris Irvine apoyado siempre por su actitud decidida, tuvo la oportunidad de conocer a gente como André el Gigante, Shawn Michaels y al mismísimo Hogan, aunque como otros tantos aficionados sufrió los tremendos desaires de luchadores que el atender a su público no está en la agenda. La identidad de Chris, cómo la de muchas personas fue desarrollándose a partir de la preparatoria, “cuando empecé a ir a la preparatoria, empecé a tener la actitud y la apariencia de un rockero, incluyendo un dulce cabello largo que yo había empeorado usando un engaste de hierro hecho para enderezar la espalda. Freí mi cabello lo cual me valió el apodo de steel wool (estopa de acero)”, la afición de Christopher por el wrestling y más específicamente por la (entonces) WWF, era para resaltar, en esta etapa conoce otros estilos de lucha, ya sea por televisión o en vivo y el gusanito de ser luchador profesional crecía cada vez más. Tal y como lo mencionaran los Beatles, existe “un día en la vida” cuando todo tu entorno puede cambiar, y la dirección de tu futuro se traza irremediablemente, Chris lo cuenta de la siguiente forma, “entonces llegó un día en mi vida que quedó escrito en piedra. Estaba viendo mi dosis semanal de luchas de Stampede Wrestling, cuando el video musical de ‘Bryan Adams, Lonely Hearts on Fire’ comenzó. Pero en lugar del clásico chico marcado por la viruela, una estrella del rock con el pelo grasiento, apareció un tipo rubio, un luchador hecho y derecho, que hiso las acrobacias mas alucinantes que jamás había visto... y yo estaba completamente sorprendido”. Irvine continúa “este tipo no parecía ser más de cinco años mayor que yo hizo un mortal hacia atrás, cayendo de pie desde de la cuerda superior, lances fuera del ring hacia los otros luchadores (...) cuando terminó el video, el nombre que apareció en la pantalla fue el de Owen Hart, y de inmediato se convirtió en mi nuevo héroe”, el luchador con el cual el futuro Jericho había quedado impactado era el hijo de Stu Hart, y hermano de otro grande del wrestling estadounidense y mundial: Bret Hart, como dato extra Owen Hart realizó una temporada en México luchando con el nombre de “Blue Blazer” y fue desenmascarado por el príncipe maya: Canek. Decidido a ser un luchador profesional Christopher buscaba afanosamente entrenar con los Hart, sin embargo esto sólo era posible a partir de que cumpliera 18 años y subiera de peso, Irvine estaba en plena labor de empaparse de lucha libre, convirtiéndose inclusive en reportero de lucha para el Winnipeg Free Press, trabajó armando rings de lucha, cargando maletas de luchadores y hasta repartiendo programas de las funciones, aprendiendo de manera lenta, pero segura los secretos del negocio, el muchacho Irvine ya maquilaba lo que podría ser su personaje. “Mi primera idea era ser un luchador cristiano llamado Christian Chris Irvine, el cual vencería cualquier obstáculo para que todo estuviera bien y sería un modelo para todos. Tiraría biblias a la multitud en mi camino hacia el ring y me pondría mallas de color amarillo y negro, al igual que la más grande banda de metal cristiano Stryper”, la música también era su guía y un mentor lejano, tal fue el caso cuando el momento de tocar a la reja del calabozo de los Hart llegó “pero nadie puede detener al rock 'n roll' y tampoco nadie podía detener a Christian Chris Irvine. Así que me aliste e hice mis maletas para irme al campamento”, mencionó tajantemente Christian “Chris” Irvine. Manejando su automóvil Volare de 400 dólares, dejando a mamá y amigos tras de sí, Irvine tenía de su lado toda la actitud y sus discos de Iron Maiden y Anthrax. Ya en el campamento conoció a Lance Storm, le fue obligado firmar un contrato donde cedería el 10 por ciento% de sus futuras ganancias por haber entrenado con los Hart, aprendió las bases de caer, rebotar en las cuerdas, sentir “como si Bruce Lee me hubiera dado una patada en las costillas”, ser asfixiado con tremendos candados, liberar profusas lágrimas, sufrir por el accidente de su madre, botar a la basura los nombres de Jack Action y Shawn Skywalker, hasta que por fin el destino le hizo un espacio en su sala. Continuará… Tiwtter del autor @krudemmon

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