Marco Automovilístico

Con el Gran Premio de Bahréin terminó la primera quinta parte de la temporada 2012 de la Fórmula Uno.
Prueba de Fuego
 

Con el Gran Premio de Bahréin terminó la primera quinta parte de la temporada 2012 de la Fórmula Uno.

Después de la gira que inició con el Gran Premio de Australia y que ha concluido con el del pequeño reinado del Golfo Pérsico, la Gran Carpa regresa a casa en Europa.

El Gran Premio de España abre la temporada europea, dividida únicamente por el cruce del Atlántico para el Gran Premio de Canadá después de correrse Mónaco y antes de regresar a lo fuerte en el continente que inicia en Valencia y termina en Italia sobre la mítica Monza.

Este regreso a Europa se convierte en una gran prueba para el equipo Sauber y sus pilotos, principalmente para el nuestro, Sergio Pérez.

Un año atrás, nuestro entonces novato piloto sorprendió al mundo con un debut de sueño que se convirtió en pesadilla por un error del equipo, pero las características de su manejo, su evidente talento y clara determinación, lo convirtieron en foco de atención del Paddock, lugar donde se manejan los destinos de quienes forman parte de la familia de la Máxima Categoría.

Por supuesto, el viaje a Canadá del año pasado tuvo que ser pospuesto por el grave accidente que Sergio tuvo en Montecarlo y ahora, supuestamente más sólidos que el año pasado, Checo Pérez y Sauber enfrentan la tarea pendiente.

Las cuatro primeras carreras han sido una montaña rusa por sus altibajos, con Malasia en la cima y Bahréin en la sima.

Con un auto que ha sorprendido a propios y extraños, Sauber deberá buscar la manera de hacer acopio de las armas para que no le suceda lo que el año pasado.

El equipo y sus patrocinadores saben lo que se necesita y todo empieza con mantener el desarrollo del auto. Su piloto, colocado después de Malasia en el quinto lugar del campeonato cayó al séptimo después de China y al noveno después de Bahréin.

Mientras los más poderosos siguen avanzando, Sauber parece haber adelantado la caída.

De acuerdo, las aguas están tomado su nivel y Sauber va hacia las posiciones que le corresponden como equipo de media tabla; pero si ya se vio que se puede estar adelante, porque no hacer el esfuerzo por mantenerse ahí.

La oportunidad toca a la puerta con la prueba colectiva en Mugello, la pista italiana que permitirá a los equipos modificar y probar lo que apenas pudieron en la gira Antípoda-Asiática.

Así, antes de correr en España, todos tendrán oportunidad de preparase como hace mucho no lo hacían.

Para Sauber y Checo, el anuncio de que Ferrari tendrá trabajando a Felipe Massa y a Fernando Alonso en las pruebas, termina con los necios rumores de que Sergio estaría ahí para tomar el lugar de Felipe Massa en la famosa, aunque últimamente poco exitosa Scuderia.

Lo que es más, Ferrari tendrá trabajando a Alonso dos de los tres días y Sauber a Kobayashi de la misma manera. Esto deja en claro cual es el lugar de cada quien y eso también pondrá a los agoreros en el suyo.

Lo que particularmente me llama la atención es que mientras McLaren no trabajará con sus pilotos titulares Button y Hamilton, poniendo a Gary Paffett y a Oliver Turvey tras el volante y equipos como Lotus, Williams y Force India pondrán a rodar a sus jóvenes reservas Jerome D'Ambrosio, Valtteri Bottas, Jules Bianchi y Caterham aprovechará los fondos que les representa dar oportunidad de hacer lo mismo a Rodolfo González, Sauber no montará un solo día a Esteban Gutiérrez.

Hace un año, el piloto de reserva y pruebas del equipo no fue llamado a tomar el lugar de Checo Pérez en Canadá y ahora dejan de lado la oportunidad de permitirle probar y probarse.

Si esto es por tratar de recuperar el momentum perdido no está mal; sin embargo, todo lo dicho no deja de ser, por donde quiera que se le vea, una prueba de fuego.

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