Desde los Fosos

Arrancó la temporada 2011 de F1 y, por lo visto, mi pronóstico que Vettel va a ser campeón desde antes del final de la campaña se va a cumplir con suma facilidad, pero a lo que no le atiné fue a que..

Australia: La Gloria y el Dolor “In my pain my glory lies...” Countess Arrancó la temporada 2011 de F1 y, por lo visto, mi pronóstico que Vettel va a ser campeón desde antes del final de la campaña se va a cumplir con suma facilidad, pero a lo que no le atiné fue a que Webber iba a ser el vencedor y tendría un buen desempeño en casa, por fin. Acabó quinto, como cuando debutó en F1, pero en aquel entonces usaba un Minardi, uno de los autos más lentos de la parrilla, y ahora usa un Red Bull RB7, el mejor auto. Un quinto que, en aquel entonces, fue laureado como un triunfo, y ahora es una gran derrota cuando se compara con lo que hizo su coequipero Vettel.

Entre ellos quedaron Hamilton –con un McLaren que dio la pelea tras un cambio de última hora en su tren trasero con escapes y piso más normales y menos complejos–, pero que cuando menos debió recibir una bandera negar pues su auto tenía el piso plano roto después de una excursión del moreno y podía haberse desprendido y, si somos exigentes, era ilegal al no conservar la altura mínima reglamentaria sobre el suelo; tercero fue Petrov, quien por segunda carrera consecutiva mantuvo a raya al laureado Alonso y su Ferrari 150, y mostró, además, que el Lotus-Renault está muy bien diseñado, y deja abierta la duda sobre qué tanto más habría funcionado en manos de Robert Kubica. Atrás de Webber llegó Button, penalizado por cortar una curva cuando peleaba sitio con Massa, y en séptimo fue la sorpresa a de la carrera, nuestro Sergio Pérez, con una estrategia de una parada, quien además hizo durar 35 vueltas sus llantas blandas, algo que nadie más logró.  Luego llegó su coequipero Kamui Kobayashi, y completaron los puntos Felipe Massa y Sebastian Buemi. Era la gloria en los fosos de Sauber, y en particular con Sergio, cuya sonrisa era más amplia que el alerón del C30 que maneja.

Pero tras la revisión técnica llegó el dolor. Los comisarios descalificaron a los dos Sauber por infringir el artículo 3 secciones 10.1 y 10.2 de los reglamentos deportivos, en que se especifica que la parte cóncava de los dos planos del alerón trasero que esté en contacto con el flujo del aire no puede ser menor de 100 milímetros de radio, regla escrita para evitar huecos en la superficie y prevenir  que se provoque el efecto de un ducto F –en esencia un hoyo que provoca turbulencia y permitía enmascarar el alerón trasero para hacer al auto más rápido en la recta al tener menos arrastre aerodinámico. Evidentemente el Sauber tiene menos de esa medida y por ello la descalificación de ambos autos, misma que el equipo suizo investigará en su fábrica  y apelará.  

La esencia del problema es que la parte cóncava del plano superior no mide los 100 mm a todo lo largo de la superficie y la bola de metal que se usa para medirla no pasa por la superficie completa, como debería ser. Generalmente las medidas tienen una tolerancia máxima, que puede ser de hasta 5% (recordar los deflectores de Ferrari en Malasia hace más de una década). Si el auto también excede la tolerancia o de plano no hay tal, es un problema de fabricación errónea, lo cual el equipo parece haber aceptado dada la anunciada investigación interna.

Pero la tradición marca que la pena debe ser proporcional a la infracción y toma en cuenta la intencionalidad. Ahí Sauber deberá probar que es una infracción que no proporciona ventaja aerodinámica alguna y fue sin intencionalidad. Aceptar que es un error honesto y que deben ser multados, pero no castigados con descalificación tras una carrera brillante. Esperemos que la FIA se las compre.

Carlos Eduardo Jalife Villalón Twitter @scuderiargz FB Scuderia Rodríguez scuderiargz@yahoo.com.mx

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