Forza Checo

¿Por qué hay quien insiste en que Sergio Pérez irá a Ferrari para el 2012 a ocupar el asiento que dejará Felipe Massa?

¿Por qué hay quien insiste en que Sergio Pérez irá a Ferrari para el 2012 a ocupar el asiento que dejará Felipe Massa? 

Me preguntaba eso ante la típica necedad de unos, los que siempre buscan hacer ruido creando falsas expectativas y otros, los que por medio de la adulación y el halago buscan la simpatía o la prebenda de aquellos frente a los que viven empequeñecidos. Y pensaba para mis adentros: Lleva tres carreras y en la primera no logró la pole como Farina, Andretti (Mario), Reutemann o Villeneuve (Jacques); no la ganó, como Farina o Baghetti. Como algunos, sumó puntos pero se los quitaron y como otros, (Montoya por ejemplo) no ha ganado un GP en su primera campaña (ojalá lo haga). Siempre he sido alguien a quien le parece que ser objetivo y poner las cosas en la perspectiva adecuada, no solo facilita las cosas, sino qué se convierte en muestra de respeto para los interlocutores. Es lo menos que se puede hacer cuando se tiene acceso a espacios de comunicación masiva. Pero también se tiene que ser prudente. Ir contra lo que ya se creyó el incumbente mayor o se tragó la masa, puede ser muy desagradable por la incontrolable pasión que desata la necesidad y muchas veces el vacío del creyente. Sergio Pérez ha podido dar un giro de 180 grados a su primera temporada en la Fórmula Uno; de alguna manera como lo hizo en la GP2 el año pasado después de la carrera en Barcelona. Claro, no fue Mónaco donde revirtió entonces su casi precaria situación; este año casi deja el pellejo en el principado. Fue precisamente después de esto y de la amarga experiencia que para él debió haber sido tener que aceptar, haciendo acopio de coherencia y valentía, que no podría manejar en Canadá. El regreso a terrenos muy familiares para él como Valencia e Inglaterra, le han regresado mucha de la seguridad perdida y su resultado en el Gran Premio de Inglaterra no sólo la ha reforzado, también por tratarse de un resultado en “Silverstone”, lo ha puesto en el radar de aquellos, que con seriedad, lo colocan también en el de Ferrari. Hay quien dice, aún contra la aseveración de Dietrich Mateschitz, dueño de Red Bull quien dice que Mark Webber se quedará en su equipo, que el australiano iría a Ferrari un par de años mientras Sergio Pérez está listo para llegar a la legendaria Scuderia. Que tanto pueda ser esto una realidad no lo sé, lo que si sé es que se maneja a años luz de los aduladores y los especuladores de banqueta. Ante los excelentes resultados de Checo Pérez y Jules Bianchi en sus respectivas categorías (F1 y GP2) el domingo pasado, se anuncia que ambos vivirán un “tète à tète” el próximo septiembre sobre un Ferrari 2009, ya sea en la pista de Mugello o la de Fiorano. Esto no debe tomarse como algo demasiado significativo, pero si es una afortunada casualidad. Sucede en un momento interesante y no es un premio como el que merecidamente recibió Pablo Sánchez López y quizá si sea una evaluación disfrazada. Ya veremos. Que ilusión que un piloto mexicano pudiera abrir las puertas del equipo de carreras más reconocido e importante del mundo; de hecho, Ferrari nos la debe. En 1962 Enzo Ferrari decidió no enviar sus autos al Gran Premio de México y su futuro campeón, Ricardo Rodríguez, se le mató en un Lotus. En 1971, nuestra gran estrella en los prototipos, Pedro Rodríguez, piloto de Porsche, se mató en un prototipo Ferrari. Que ilusión que ahora que tenemos a Sergio en la Máxima Categoría enfrentando cada vez mejor los domingos del mayor desgaste físico y mental, podamos ver con mayor certitud la posibilidad, reconocida por los que saben, de que llegue a la Casa de Maranello. Ahora que ya hasta tenemos suficientes chicharos para hacer una ensalada (Gloria a los chavos de la sub 17), esto seria como justicia elemental. Solo tenemos que aprender a creer, confiar y esperar.

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