Marco Automovilístico

La Gran Carpa ha dejado nuevamente su hábitat natural y llega a la primera parada de lo que será su gira de despedida para la temporada 2012.

Recta Final

La Gran Carpa ha dejado nuevamente su hábitat natural y llega a la primera parada de lo que será su gira de despedida para la temporada 2012; una temporada que tiene ya asegurada sus páginas de oro en la historia de la Máxima Categoría.

Las últimas siete carreras de esta campaña inician con el ahora universalmente aceptado y gustado Gran Premio de Singapur, comparado ya con Mónaco y Valencia; con características que lo ponen entre el gran clásico de Montecarlo y la fiesta española, pero sui generis por correrse de noche.

Después de terminada la gira asiática y nueva visita al mundo árabe, Estados Unidos estrenará su nueva Grande Épreuve y Brasil, como debe de ser, recupera su categoría de anfitrión del último Gran Premio de la temporada.

Lejos de casa, llega el momento de pelear un campeonato que tardó un buen rato en dejarnos ver quien puede ser su dueño. Momento también en que las poderosas escuderías de la Fórmula Uno demuestran por qué lo son.

Ahora se camina cauto con la presentación de novedades, pero se utiliza todo lo que esté a la mano y que haya que desarrollar como estaba planeado para mantenerse y seguir peleando.

Es ahí donde residen las fortalezas de los Ferrari, McLaren, Red Bull y Lotus.

Y es ahí de donde saldrá el nuevo (o de nuevo) monarca de la categoría.

Esto último muy probable dadas las posiciones del campeonato: Alonso, Hamilton, Raikkonen y Vettel han sido campeones y Vettel funge como el reinante por partida doble y consecutiva.

Sin embargo, como pasó con Button, parecería ser el siguiente en desaparecer del panorama si Red Bull no resuelve sus problemas de fiabilidad; sus autos tienen todo para funcionar en un circuito tan complicado como el de Singapur, ya vimos a Webber en Mónaco, pero esa pobre confiabilidad y lo que viene podrían trabajar en contra del joven talento alemán.

Matemáticamente existe la posibilidad, pero los rivales ya traen la espada desenvainada.

Está Fernando Alonso, un piloto que ha demostrado una y otra vez lo que puede hacer con un auto que no está para ganar y que sabe como conjuntar todos los factores para hacerlo y de paso amarrar campeonatos; por eso tiene dos en la bolsa.

Además, Ferrari si le da un auto confiable, aunque no sea el mejor.

Ese mejor auto parece estar en manos de Lewis Hamilton, quien no obstante su ir y venir de la mano de gente que sabe mejor de fiestas y reflectores, se mantiene entre los mejores, a los que pertenece, solamente por su extraordinario talento.

Y quien lo iba a decir, tenemos un caballo negro. Errores de estrategia, problemas técnicos, fallas de alternador y un compañero con ansias de novillero, no han sido obstáculo para que Kimi Raikkonen llegue a la gira asiático-árabe-norte-sudamericana con posibilidades de dejar a todos como paleta de chocolate: congelados.

Tenemos entonces a Fernando Alonso y su consistente Ferrari, Lewis Hamilton y su poderoso McLaren, Kimi Raikkonen y su relampagueante velocidad y a Sebastian Vettel con el ya decidido apoyo de su coequipero, como ya lo tienen asegurado sus rivales, quien busca una tercera corona que si logra lo pondrá de golpe y porrazo en el Olimpo.

Ellos están preparados para dejar las migajas a quienes ya solo pueden pelear por los puntos que significan dinero para sus equipos, según la posición en el campeonato.

Pero eso no está mal porque garantiza que seguiremos teniendo una excelente y espectacular temporada que ha entrado de lleno a la recta final.

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