La Pana, el secreto mejor guardado del automovilismo: Jo Ramírez

Alistando maletas para viajar a México, con motivo de su cuarta participación en La Carrera Panamericana, Jo Ramírez definió a la competencia rallística como el secreto mejor guardado del...
 Alistando maletas para viajar a México, con motivo de su cuarta participación en La Carrera Panamericana, Jo Ramírez definió a la competencia rallística como el secreto mejor guardado del automovilismo.
México, D.F -
  • Definió a la competencia rallística como el secreto mejor guardado del automovilismo

Alistando maletas para viajar a México, con motivo de su cuarta participación en La Carrera Panamericana, donde conduce el Volvo-Telmex en mancuerna con Alberto Cruz en la categoría Histórica A, Jo Ramírez definió a la competencia rallística como el secreto mejor guardado del automovilismo. Emocionado porque se avecina una nueva experiencia al volante a través del país que dejó hace unas décadas para conquistar la Fórmula Uno, donde fue multicampeón del mundo como coordinador del equipo McLaren, el ahora consagrado piloto dejó un rato sus labores cotidianas en su casa de España para charlar sobre la carrera de autos clásicos más prestigiada del orbe. -¿Qué te dio La Pana que parece que te enamoraste de ella desde que corriste por primera vez en 2006? - La Carrera Panamericana siempre fue un sueño para mí desde la infancia. Junto Ricardo Rodríguez, soñábamos con participar, y ahora he podido realizar éste, uno de mis tantos sueños en mi carrera en el deporte del motor, y se lo agradezco mucho a Lalo León que lo hizo posible. Es muy fácil enamorarse de este evento, porque es único en el mundo y la camaradería que existe entre todos los competidores es fantástica. Sólo la necesitas correr una vez para seguir viniendo. -¿Qué sientes al recorrer las carreteras de un país que es tuyo, pero del que has estado ausente físicamente gran parte de tu vida? ¿Cómo es ese reencuentro? -La Pana me ha dado la oportunidad de conocer más a mi país natal del cual mi amor por el automovilismo me ha llevado lejos. Como dejé mi país a muy temprana edad, todas las ciudades que recorremos en la Panamericana son nuevas para mí, por lo que ha sido otro gran regalo, ya que además de ser un evento automovilismo de gran relieve mundialmente es un evento turístico del que todos salen encantados. -Si trataras de definir a La Carrera Panamericana en unas cuantas palabras, ¿cuáles serían esas palabras? -Diría que la Panamericana es y ha sido desde que empezó, el mejor secreto del automovilismo deportivo. -¿A qué te dedicas habitualmente cuando no estás detrás del volante? -Pues ahora fuera ya de la ardua actividad de la Fórmula Uno, y además de la carrera, participo en otro Rally Clásico, el Ennstal-Classic en Austria, otro evento fantástico y muy popular en Europa, pero sólo de regularidad. La Carrera es el único  que mezcla rally con velocidad. Me divierto también en rallies para Harley-Davidson con la Road King que Mika Hakkinen y David Coulthard me regalaron en mi jubilación. Escribo columnas sobre la Fórmula Uno como en el diario Reforma de México, y voy a dos o tres grandes premios al año para seguir en contacto. Vivo el 90 por ciento de mi tiempo en España, donde tengo un paraíso que también necesita atención casi diaria, pero me fascina hacerlo. .¿Tienes alguna preparación especial para correr La Pana? -La verdad es que no hago nada en especial para la Carrera, ya que tengo una vida muy sana sin grandes vicios, me cuido y antes de la carrera no hago nada que me pueda dañar el cuerpo, ya que cuando estás más cerca de los 70 que de los 60, el cuerpo necesita más atención que cuando eres joven. Se come poco y se bebe menos. -Hace algunos años, contabas que en aquellos años dorados en F1 siempre te sentiste un piloto frustrado, ¿tus experiencias en La Pana y otras competencias te ayudan a desahogar esa frustración o incluso a olvidarla? -Sí, pues la verdad cuando quise ser corredor fue difícil. Siempre me sentí frustrado al haber pasado toda mi vida en este ambiente, pero ahora no, lejos de esto desde luego que el divertimiento es fantástico y te hace pensar que tal vez hubieras más o menos dado la talla si la oportunidad hubiese saltado cuando era joven. En 2007, anduvimos tan bien que me ofrecieron un Studebacker en la categoría más grande para el siguiente año, y la verdad que la tentación fue grande, pero llega una edad que debes reconocer tus límites. Treinta años antes hubiera saltado a la oportunidad, pero ahora estoy contento con mi Volvo, tal vez no muy rápido pero con muy buena estabilidad y suficiente para pasar indudablemente la mejor semana del año. -¿Cuántos años más te veremos acá en La Pana? -Pues mientras me sienta joven, me sigan invitando, Luis Barona me siga prestando el auto y los patrocinadores Telmex, RBS, Tag-Heuer, Reforma, Farmacias Similares, Go Fast me sigan apoyando, va ser difícil que me corran de La Carrera Panamericana.

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