Sebastian Vettel y el reto del quinto título

Los últimos años, el escenario principal del Campeonato Mundial de Fórmula Uno ha estado ocupado por el alemán Sebastian Vettel, de la escudería austriaca Red Bull, y por lo menos en el papel, no...
Los últimos años, el escenario principal del Campeonato Mundial de Fórmula Uno ha estado ocupado por el alemán Sebastian Vettel, de la escudería austriaca Red Bull, y por lo menos en el papel, no se ve quién pueda frenarlo.
 Los últimos años, el escenario principal del Campeonato Mundial de Fórmula Uno ha estado ocupado por el alemán Sebastian Vettel, de la escudería austriaca Red Bull, y por lo menos en el papel, no se ve quién pueda frenarlo.  (Foto: Getty)
Ciudad de México -
  • Vettel se enfrenta a problemas de fiabilidad en el auto por primera vez en mucho tiempo

Los últimos años, el escenario principal del Campeonato Mundial de Fórmula Uno ha estado ocupado por el alemán Sebastian Vettel, de la escudería austriaca Red Bull, y por lo menos en el papel, no se ve quién pueda frenarlo e impedir que logre su quinto título de manera consecutiva.  El Gran Premio de Australia que se corre este fin de semana será la primera gran vitrina para que Vettel inicie la defensa de su título. No hay que olvidar que la temporada pasada se dejó ver cuando ya estaba avanzado el campeonato, pues sus primeras actuaciones fueron por demás discretas, al grado de no lograr la "Pole Position" en algunas carreras y quedar fuera del podio en otras. Esto no fue impedimento para que el alemán se afianzara ya transcurrido el certamen y recuperara el terreno perdido para proclamarse monarca y con una diferencia abismal sobre su más cercano perseguidor: el español Fernando Alonso de Ferrari, que luchó durante algunas fechas pero tuvo que conformarse, otra vez, con la segunda posición del campeonato. Dominio es sinónimo de Vettel y de Red Bull. El oriundo de Heppenheim hizo una gran mancuerna con Mark Webber, que se fracturó poco a poco al grado de provocar la renuncia del australiano a la máxima categoría para convertirse en el piloto especial de Porsche y darle paso a Daniel Ricciardo, ex Toro Rosso, como el segundo volante de Red Bull. Sin embargo, y aún con la hegemonía mencionada, en las últimas semanas Red Bull ha presentado algunos problemas que podrían considerarse como poco usuales. Fallas en el auto, dificultades en cuanto a la fiabilidad, exceso de tiempo para poner a punto el vehículo y otras situaciones de las que poco o nada se escuchaba hablar por parte del equipo que ostenta también el título mundial de constructores. Los ensayos en Bahrein en el RB10 (nombre del auto de Red Bull en 2014) previos al inicio de la temporada no fueron ni de cerca lo esperado por los jerarcas e ingenieros del equipo del toro enfurecido, mucho menos para los pilotos, pues ni Vettel, ni su coequipero Ricciardo pudieron probar a plenitud el monoplaza, ya que diferencia de otros años, las reparaciones y modificaciones técnicas estuvieron a la orden del día. Vettel ha demostrado más de una vez que cuenta con un gran auto, pero también con unas manos prodigiosas. Lamentablemente para él, por lo menos en Jerez y en Bahrein, la situación se ha complicado y sus declaraciones han sido contundentes:  "Así son los entrenamientos. Todos sabíamos que este año iba a ser un reto enorme y que iba a ser difícil. Obviamente no queremos esto, pero es lo que hay y estamos trabajando a marchas forzadas para resolver los problemas", dijo desesperado cuando el auto no le permitió dar las vueltas que hubiera deseado. El alemán está ante la encrucijada y la prueba de su vida pues por un lado puede demostrar, al ganar su quinto título, que posee realmente manos privilegiadas y que puede sacar adelante cualquier situación adversa, o bien darles la razón a quienes aseguran que cualquiera puede ganar cuatro campeonatos consecutivos al mando de un gran auto.

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