Nigel Mansell, el Campeón que nunca se rindió

Nigel Mansell es una leyenda de las pistas y uno de los pilotos más longevos en ganar un título de F1 a los 41 años en aquel lejano 1992
 Nigel Mansell es una leyenda de las pistas y uno de los pilotos más longevos en ganar un título de F1 a los 41 años en aquel lejano 1992
Ciudad de México -
  • El piloto británico logró uno de los mejores rebases en la desaparecida curva peraltada

Nigel Mansell es una leyenda de las pistas y uno de los pilotos más longevos en ganar un título de F1 a los 41 años en aquel lejano 1992, un caballero británico que nunca se dio por vencido hasta lograr su objetivo: ser el mejor del mundo.

El piloto que manejó para escuderías de la talla de Lotus, Williams, Newman/Haas Racing, Ferrari y McLaren se enfocó en conseguir la última victoria del GP de México antes de que partiera el serial de nuestro país en 1992.

Mansell venció a leyendas del volante como Ayrton Senna y Alain Prost en el viejo circuito capitalino, era apenas la segunda carrera del Mundial de 1992 y siempre se había quedado a la orilla con tres subcampeonatos, el Mundial de pilotos no estaba a la vista pero sabía que ganar en México era parte importante para lograr el título.

"La clave (para ganar en el GP de México) siempre fue enfocarme en mí y que el motor no me fallara en sus límites y capacidades. Por supuesto estaba pendiente de mis rivales, corrí al lado de los mejores como Ayrton Senna, Alain Prost y no olvido a mi coequipero Riccardo Patrese, él sobre todos los demás puso presión sobre mí. Siempre intenté no ver por encima del hombro, sino al frente del auto", explicó Mansell en exclusiva a Mediotiempo.

"Necesitaba el coche perfecto, ponerlo a punto y eso es lo que tenía. Mi ingeniero y yo trabajamos mucho para asegurarnos que todo funcionara de acuerdo al plan. Esa fue la verdadera clave del éxito de ese día, fue una dura carrera", agregó el ganador de 59 "Poles" en F1.

MANSELL, EL PILOTO TEMERARIO DE F1

Mansell es recordado por no tener miedo ante los retos y la vieja pista del Autódromo Hnos. Rodríguez, esa curva peraltada donde perdió la vida Ricardo Rodríguez en 1962 y Ayrton Senna volteó su bólido en 1991.

El ganador de 31 Grandes Premios realizó uno de los movimientos históricos dentro de la máxima categoría del automovilismo en 1990; en la parte final del GP de México, Mansell atacó al austriaco Gerhard Berger (McLaren) en la curva peraltada y lo rebasó por la parte externa del circuito con su Ferrari, un movimiento casi imposible que se ganó el aplauso del público y la admiración de sus detractores. Pero el adelanto solo sirvió para ver triunfar a su compañero Prost.

"Lo que pasa por mi mente cuando lideraba alguna carrera era en el manejo del auto, quieres estar seguro de que manejas al límite del auto y deseas terminar la carrera. La fiabilidad (del auto) fue un gran problema por lo que una vez que estaban en el frente, la atención se centró en llevar el coche hasta el final (del GP de México)", recordó el piloto.

Ahora, 23 años después, Mansell recuerda con orgullo la pasión y entrega del público azteca en la gradas, y aseguró que nunca vivió algo igual en toda su carrera. El británico señaló que el regreso del máximo serial a México revitalizará el gusto por el deporte motor en Latinoamérica.

"Creo que fue lo mejor para el deporte motor, la ciudad y los fans a la F1. Cuando corrí por última vez ahí sentí la pasión y energía de la gente en el aire. Ninguna otra carrera en todo el serial tenía el colorido, emoción y la diversidad que te daba México", concluyó.

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