Eagles y Ravens no han dado grandes sorpresas

Ya es hora que todos aquellos sorprendidos por las tres victorias de los equipos visitantes en los partidos de Postemporada de la NFL den un paso atrás y comiencen a reflexionar.
Ya es hora que todos aquellos sorprendidos por las tres victorias de los equipos visitantes en los partidos de Postemporada de la NFL den un paso atrás y comiencen a reflexionar.
 Ya es hora que todos aquellos sorprendidos por las tres victorias de los equipos visitantes en los partidos de Postemporada de la NFL den un paso atrás y comiencen a reflexionar.

MEDIOTIEMPO | Agencias12 de Enero de 2009

  • Es el momento de ver si las sorpresas dan más frutos

Ya es hora que todos aquellos sorprendidos por las tres victorias de los equipos visitantes en los partidos de Postemporada de la NFL den un paso atrás y comiencen a reflexionar.

¿Fue alguno de los resultados —salvo la victoria aplastante de los Cardinals de Arizona sobre los Panthers de Carolina— realmente tan sorpresivo?.

Realmente sí, pues los sextos mejores clasificados de cada conferencia derrotaron a los favoritos, con los Ravens de Baltimore que se impusieron a los Titans de Tennessee el sábado y luego los Eagles de Filadelfia vencieron el domingo a los Giants de Nueva York.

Sin embargo, ni los Ravens ni los Eagles son realmente sextos mejores clasificados. Filadelfia había ganado cinco de sus últimos seis partidos antes de su partido en el campo de los Giants de Nueva York, donde sacaron una victoria hace cinco semanas.

Asimismo, Baltimore hubiera sido el segundo preclasificado de no haber sido por la habilidad del árbitro Walt Coleman quien discernió que el receptor Santonio Holmes tuvo ambos pies dentro del campo y el balón una pulgada o más para rebasar la línea de gol que se convirtió en un touchdown que definió al campeón de la División Norte de la Conferencia Americana.

Esa fue la segunda de dos derrotas por diferencia de tres puntos ante los Steelers, el equipo que los Ravens deberán enfrentar el domingo en Pittsburgh.

Por ello, la única sorpresa real es la que dio Arizona, un equipo con muchos jugadores que no parecían tener valía de Postemporada, pero ahora están a un triunfo de alcanzar el Super Bowl.

Por ello, hay que darle algo de crédito a su técnico, Ken Wisenhunt, por lograr que su equipo retomara su concentración después de algunos resultados terribles hacia el final de la temporada, entre ellos una derrota por paliza de 47-7 ante los Patriots de Nueva Inglaterra y otra de 48-20 en el Día de Acción de Gracias ante los Eagles en Filadelfia, el mismo equipo al que enfrentarán el domingo.

Fuera de esa victoria de 33-13 en Charlotte, los Cardinals habían sido el único equipo de la Conferencia Nacional en no haber disputado un solo partido de campeonato de conferencia desde la fusión de la Liga Americana y la Liga Nacional en 1970. Sí, incluso Detroit avanzó hasta esa instancia tras la temporada del 1991.

El último campeonato para ese equipo fue en 1947, como los Cardenales de Chicago, y cuando Charley Trippi, que usaba zapatos de baloncesto en un helado Comiskey Park, avanzó 206 yardas, 102 en dos devoluciones de despejes y los Cardinals vencieron a los Eagles 28-21.

Los Eagles devolvieron el favor al año siguiente, venciendo a los Cardinals 7-0 en Filadelfia por el campeonato.

¿Y las otras dos sorpresas?

Sí, los equipos locales eran favoritos y ambos pudieron haber ganado sus partidos.

Tenesí superó a Baltimore en yardaje total por 391-211 pero perdieron a su running back novato Chris Johnson, la bujía de la ofensiva, debido a una lesión en un tobillo en el segundo tiempo y entregaron el balón en tres ocasiones para perder por 13-10.

Los Ravens, por su parte, tuvieron un golpe de suerte cuando no fueron castigados por retraso de juego luego de un pase de 23 yardas en tercer down de Joe Flacco para Todd Heap que permitió el gol de campo del triunfo de Matt Stover.

[AP][foto: AP][r/geca]

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