Cardenales y Acereros no evitarán los efectos de la crisis económica

Si el año pasado la Super Bowl dejó más de 400 millones de ingresos a la economía de la ciudad de Phoenix, no se espera que suceda lo mismo cuando el próximo domingo haya concluido el partido de...
 Si el año pasado la Super Bowl dejó más de 400 millones de ingresos a la economía de la ciudad de Phoenix, no se espera que suceda lo mismo cuando el próximo domingo haya concluido el partido de la edición 43 entre los Cardenales de Arizona y los Acereros  (Foto: Reuters)

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Enero de 2009

  • Hay aspectos que no cambian, como el incremento en los anuncios de publicidad

Si el año pasado la Super Bowl dejó más de 400 millones de ingresos a la economía de la ciudad de Phoenix, no se espera que suceda lo mismo cuando el próximo domingo haya concluido el partido de la edición 43 entre los Cardenales de Arizona y los Acereros de Pittsburgh.

El motivo, al margen de que no son los equipos que atraen la mayor atención a nivel nacional ni tienen los mercados de televisión y publicidad más importantes del país, es la grave crisis económica por la que atraviesa el país, en plena recesión, y a la que tampoco va a escapar la Super Bowl.

El mayor acontecimiento deportivo del año, que paraliza al país durante la celebración del partido y mueve miles de millones de dólares en apuestas legales e ilegales, este año seguirá siendo el gran centro de atención, pero no habrá las "locuras" de pagar hasta 15.000 dólares por una entrada en la reventa.

Mucho menos se esperan fiestas de todo tipo, de día y de noche, durante los días previos al partido y después de que se sepa quién será el campeón, como era tradicional en la semana de la Gran Final de la NFL.

Este año compañías importantes del mundo del automóvil, como la General Motors, no sólo no va a tener anuncios publicitarios en la televisión sino que no dará ningún fiesta privada y lo propio harán las revistas "Playboy" y "Sports Illustred", entre otras.

Los responsables económicos de la administración local de Tampa son conscientes de esta realidad y aunque, como es lógico, esperan tener ingresos importantes, para nada van a ser "súper" o extraordinarios.

El sentimiento generalizado en Tampa es que a medida que avancen los días de la semana aumente también la cantidad de personas que llegan a la ciudad para disfrutar no sólo del partido de la Super Bowl sino también de las grandes comodidades y diversiones turísticas que les ofrece la ciudad.

De momento, si quieres conseguir una habitación de hotel no tienes mayor problema, algo imposible de lograr el año pasado el Phoenix, y a un precio cuatro veces mayor, por la misma o peor calidad de la estancia que te ofrecen en Tampa.

Todo se ha reducido este año para la celebración de la gran fiesta que rodea al Super Bowl, incluido el número de periodistas que van a cubrir la información, debido a la grave crisis que afecta a la industria de los periódicos, radio y televisión.

Además, este año están dos equipos que nada tienen que ver con la realidad que se dio el año pasado con los Patriotas de Nueva Inglaterra, invictos con 18 triunfos, y los Gigantes de Nueva York, dispuestos a hacer historia.

Los mercados de audiencia, televisión y poder económico de las ciudades de Phoenix y Pittsburgh nada tienen que ver con las del año pasado, y además tanto los Cardenales como los Acereros son los invitados inesperados.

Los directivos de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) son conscientes tanto de la realidad del interés deportivo que generan los dos equipos como de las condiciones económicas que afectan al país.

Sin embargo, hay aspectos que no cambian, como el incremento en los anuncios de publicidad que serán mostrados por la cadena de televisión NBC, que posee los derechos de trasmisión del partido.

De acuerdo a los datos ofrecidos por la revistas especializada "Forbes", el costo de 30 segundos de un anuncio que se ofrezca durante la Super Bowl costará tres millones de dólares, un incremento del 11 por ciento en comparación con el precio del año pasado.

De nuevo, las grandes compañías de cervezas, como la "Anheuser-Busch", que en las cinco Super Bowls anteriores se gastó 115 millones de dólares, ya tiene previsto comprar al menos 10 anuncios para el del próximo domingo, que esperan puedan ver entre 80 y 90 millones de telespectadores.

Aunque muchos de ellos no estén interesados por lo que pueda suceder en el Raymond James Stadium de Tampa, sí querrán ver la creatividad y originalidad de los comerciales, al igual que el tradicional espectáculo del medio tiempo.

Que además este año tendrá como gran invitado al "Boss" Bruce Springsteen y the E Street Band, que se convertirá en el quinto veterano de la música mundial que actúa en la mayor fiesta deportiva del año en Estados Unidos.

Los organizadores después del escándalo que se generó en el espectáculo de 2004, celebrado en Houston, cuando Janet Jackson se quedó con un pecho fuera en la actuación que protagonizaba con Justin Timberlake, se decidieron por los grandes veteranos de la Música.

Entre ellos Paul McCartney, los Rolling Stones y Prince, que ayudaron a asegurar la audiencia de televisión, algo que este año se hace todavía mucho más importante para los anunciantes y que con el "Boss" la tienen garantizada.

[EFE][foto: EFE][r/geca]

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