Acereros y Cardenales protagonizan un Súper Bowl en recesión

Mientras que los Acereros de Pittsburgh se encuentran a un triunfo de conseguir su sexto título de Súper Bowl, los Cardenales de Arizona tratarán de detener una sequía de títulos de 61 años.
Mientras que los Acereros de Pittsburgh se encuentran a un triunfo de conseguir su sexto título de Súper Bowl, los Cardenales de Arizona tratarán de detener una sequía de títulos de 61 años.
 Mientras que los Acereros de Pittsburgh se encuentran a un triunfo de conseguir su sexto título de Súper Bowl, los Cardenales de Arizona tratarán de detener una sequía de títulos de 61 años.

MEDIOTIEMPO | Agencias31 de Enero del 2009

  • Los Acereros van en busca de su sexta corona

Mientras que los Acereros de Pittsburgh se encuentran a un triunfo de conseguir su sexto título de Súper Bowl, los Cardenales de Arizona tratarán de detener una sequía de títulos de 61 años.

El duelo que se llevará a cabo mañana domingo en el "Raymond James Stadium", de Tampa, por el título de la NFL, se caracterizará por ser el Súper Bowl en el que las tropas estadounidenses en el exterior no verán comerciales, sino mensajes del nuevo Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y por la crisis que rodea al evento deportivo.

Finalmente sobre el emparrillado del Estadio Raymond James los mariscales de campo Ben Roethlisberger, de los Acereros, y Kurt Warner, de los Cardenales, pondrán en juego tácticas ofensivas de sus equipos para tratar de adjudicarse la edición 43 del Súper Bowl.

Los Acereros van en busca de su sexta corona de la NFL y su segunda en las últimas cuatro Temporadas, confiando en el mejor cuadro defensivo de la competición llamada "la Cortina de Acero".

El poder de su defensa ha hecho a los Acereros favoritos en las apuestas con números de 6 a 1.

Los Acereros son encabezados en su defensa por James Harrison, mejor conocido como "el rompe huesos de los mariscales de campo".

Harrison, que en cuatro ocasiones fue puesto fuera del equipo y que ante sus constantes despidos quiso trabajar como conductor de autobuses, ahora podría tener en sus manos la dirección de los Acereros para hacerlos campeones por sexta vez en su historia.

Los seguidores de los Acereros, que confían plenamente en las genialidades de Roethlisberger y en la fortaleza de Harrison, ya por adelantado anuncian en la ciudad de Tampa ser campeones del Súper Bowl, con cantos y carteles que dicen: "Sixburgh".

Como un ejemplo del poder defensivo de los Acereros, en la campaña regular limitaron a sus rivales a sólo 56.5 por ciento de sus pases completos, mientras que por tierra son aún más poderosos al permitirles avanzar sólo 5.37 yardas por intento.

Mientras que los Cardenales llegaron al Súper Bowl gracias a una de la ofensivas más efectivas y versátiles del campeonato, guiados por Warner que a sus 37 años tuvo su mejor Temporada en la NFL, cono 401 de 598 pases para un total de 4,538 yardas y 30 touchdowns.

Warner tuvo como principales apoyos a Larry Fitzgerald y Anquan Boldin con más de 1.000 yardas de recepción cada uno.

Warner deberá elaborar un ataque que permita superar la fortaleza que Harrison representa en el cuadro defensivo contrario.

Los Cardenales tratarán de basar su juego en la ofensiva para romper la sequía que les ha impedido ganar un campeonato desde 1947, cuando el equipo tenía su sede en la ciudad de Chicago.

Pero mientras se lleve a cabo el evento deportivo más esperado por los estadounidenses, el nuevo Presidente Barack Obama, aprovechará los espacios en los que regularmente se transmiten los anuncios publicitarios, para enviar un mensaje a las tropas desplegadas en el exterior.

De acuerdo con información del Pentágono, los soldados que están cumpliendo alguna misión en el extranjero, en vez de anuncios comerciales, verán mensajes del Presidente Obama, así como de otros funcionarios como el Secretario de Defensa, Robert M. Gates, y el Almirante de la Marina, Mike Mullen, Presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor.

Obama aparecerá sosteniendo un balón de futbol y hablará a las tropas, informó el Departamento de Defensa.

"Como todos nosotros estaremos viendo este gran partido, quería asegurarme de enviar a todos nuestros militares, hombres y mujeres, un saludo especial", dijo Obama.

Pero el Súper Bowl 43 también se caracterizará porque se vio trastocado por la crisis económica.

Si el año pasado el evento dejó más de 400 millones de ingresos a la economía de la ciudad de Phoenix, no se espera que suceda lo mismo cuando mañana domingo haya concluido el partido.

Aun cuando ni uno de los dos equipos es el de mayor atracción publicitaria a nivel nacional, el verdadero motivo es la recesión económica en la que se encuentra el país.

Como ejemplo, este año compañías automovilísticas importantes no tendrán anuncios publicitarios en la televisión durante el evento.

De acuerdo con datos ofrecidos por la revista especializada "Forbes", el costo de 30 segundos de un anuncio que se ofrezca durante la Súper Bowl costará tres millones de dólares, un incremento de 11 por ciento en comparación con el año pasado.

Los Acereros y los Cardenales están a horas de iniciar su compromiso para saber quién será el poseedor del título de la edición 43 del Súper Bowl, que acapara tanto la atención.

Se espera una teleaudiencia de 1.000 millones de espectadores en 220 países, a donde será transmitido en 35 idiomas, debido a que a diferencia del béisbol o del baloncesto profesionales de Estados Unidos, el futbol se define en un solo partido.  [EFE][foto: AP][r/edsa]

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